El Dron MQ-20 Avenger de General Atomics logró una intercepción aérea autónoma contra un avión tripulado. La prueba demostró cómo la nave usa sensores infrarrojos para detectar objetivos sin ser vista, un avance clave en la aviación militar.

Fuerza Espacial de Estados Unidos y el Comando Sur se unen para afianzar su poder en América Latina

El ejercicio destacó el progreso del software de combate bajo condiciones reales. Al procesar datos y reaccionar sin ayuda humana, el sistema impulsa el desarrollo de fuerzas aéreas mixtas donde las máquinas autónomas pelearán junto a los pilotos.

Publicidad

Características del dron MQ-20 Avenger de Estados Unidos

Para esta misión, el dron usó un sensor infrarrojo especial de la firma Anduril. A diferencia de los aviones comunes que emiten señales de radar para buscar otros aparatos, este sistema solo “siente” el calor que desprenden los motores enemigos, lo que le permite acercarse en silencio y sin ser detectado, indica Interesting Engineering.

Su cerebro electrónico toma el mando al notar el rastro de una aeronave. Foto: General Atomics

Una vez que detecta ese rastro de calor, su cerebro electrónico toma el mando. Sin que un piloto le dé órdenes desde tierra, la máquina calcula la mejor ruta, se posiciona detrás del otro avión y realiza un disparo de prueba con éxito, demostrando que puede “pensar” y actuar rápido por su propia cuenta.

Publicidad

Fuerza Aérea de Estados Unidos retira su flota de aeronaves A-10: desactiva el Destacamento 1 del 40.º Escuadrón de Pruebas de Vuelo

Incluso mientras realizaba estas maniobras agresivas de “caza”, el dron fue muy respetuoso con las normas de tráfico aéreo. Se mantuvo siempre dentro del área asignada y evitó las zonas prohibidas, probando que puede ser letal en combate pero totalmente seguro para el resto de aviones civiles y militares.

Este avance permitirá crear un ecosistema confiable de aviones robot que protejan a los pilotos humanos. Foto: General Atomics

Michael Atwood, directivo de General Atomics, valoró este gran avance. “La demostración refuerza nuestro compromiso y destaca la creciente sofisticación de los sistemas autónomos”, explicó, señalando que estas máquinas están listas para trabajar con pilotos humanos en los escenarios más complejos.

Por esta razón los portaaviones de la Armada de Estados Unidos podrían quedar obsoletos

Atwood concluyó que la capacidad de un dron para alcanzar un objetivo usando su propia lógica es un paso gigante. Esto permitirá crear un ecosistema confiable de aviones robot que protejan a los pilotos humanos en misiones peligrosas, actuando como compañeros leales y eficaces en el campo de batalla moderno.

(I)

Te recomendamos estas noticias