Durante más de 60 años, cientos de miles de médicos, enfermeras y otros profesionales de la salud cubanos han sido desplegados por todo el mundo como parte del programa de misiones o brigadas médicas del Gobierno de Cuba.
La cadena de televisión estadounidense ABC News reseña que estas atenciones se han provisto a comunidades consideradas desfavorecidas, y en muchos casos a cambio de una remuneración.
Publicidad
El régimen cubano ha señalado que estas intervenciones sanitarias han llegado a países en guerra y a naciones afectadas por desastres naturales y brotes de enfermedades, salvando miles de vidas.
Pero el gobierno de Trump y otros críticos aseguran que los profesionales de la salud serían obligados a trabajar como voluntarios, en parte para obtener divisas muy necesarias, y que sus movimientos están restringidos,, de acuerdo a la información que recoge ABC News.
Publicidad
Esta cadena de noticias señala que el Departamento de Estado de EE. UU. se ha referido a estas misiones como “trabajo forzoso” y ha presionado a los países para que dejen de aceptar personal médico cubano.
“Tanto la administración Trump como la administración Biden, así como la ONU, han comprendido que estos programas de misiones médicas constituyen un esquema de trabajo forzoso que explota a los trabajadores cubanos”, declaró la subsecretaria de prensa principal de la Casa Blanca, Anna Kelly, en un comunicado a ABC News.
Kelly sostuvo, en el escrito, que estos programas de exportación de mano de obra “abusan de los participantes, enriquecen al corrupto régimen cubano y privan a los cubanos de a pie de la atención médica esencial que necesitan desesperadamente en su país”.
Agregó que el presidente Donald Trump cree que “Cuba es un desastre que está en sus últimos momentos, y estos programas son una de las muchas maneras en que reprimen a su propio pueblo”.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba no respondió a las reiteradas solicitudes de información de ABC News.
Un funcionario de la Casa Blanca declaró a este medio estadounidense que existe una amplia oposición al programa de misiones médicas cubanas por parte de todos los partidos políticos, en ambas cámaras del Congreso y de organizaciones internacionales.
De acuerdo a ABC News, la organización de derechos humanos Prisoners Defenders declaró en 2020 que presentó un informe a las Naciones Unidas y a la Corte Penal Internacional alegando tener pruebas de “un patrón de esclavitud” en las misiones médicas.
Hay países como Bahamas, Guatemala, Guyana, Honduras, San Vicente y las Granadinas y Paraguay que, según el medio de EE. UU., han comenzado a eliminar gradualmente las misiones médicas, a revisar los acuerdos de cooperación o a cancelar contratos con el gobierno cubano.
Expertos en relaciones internacionales indicaron a ABC News que hay algo de cierto en las acusaciones de que el gobierno cubano vigila de cerca a los trabajadores sanitarios cubanos, pero que estos también prestan atención médica a comunidades que de otro modo no la recibirían.
El gobierno cubano estima que 600.000 médicos, enfermeros y otros profesionales de la salud participaron en este programa en 165 países diferentes entre 1960 y 2023.
Philip Brenner, profesor emérito de la Escuela de Servicio Internacional de la American University, experto en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, señaló a ABC News que un ejemplo del programa cubano fue la Operación Milagro en Venezuela, lanzada en 2004, para dar servicios de oftalmología.
“Más de un millón de personas recuperaron la vista, y no se trató de una operación compleja”, sostuvo Brenner al medio estadounidense y acotó que “eran casos de cataratas que muchas personas padecían, pero no tenían acceso a atención médica hasta que llegaron los médicos cubanos. Atendieron a muchísimas personas en todo el mundo”.
Sebastián Arcos, director interino del Instituto de Investigación Cubana de la Universidad Internacional de Florida, afirmó a ABC News que nadie es obligado físicamente a participar en estas misiones, pero las condiciones en Cuba empujan a muchos a trabajar en el programa para ganar algo de dinero con el que mantener a sus familias.
Karem Montiel, quien formó parte de una brigada médica cubana en Eritrea (África), declaró a ABC News que: “eso no es más que esclavitud, esclavitud del siglo XXI. Yo era la que trabajaba, pero (el gobierno cubano) es el que se queda con el dinero. Son dueños de todos los médicos cubanos. Ganan dinero, cobran por el trabajo de esos médicos y les pagan lo mínimo indispensable”.
Montiel afirmó que al trabajar como médica en Cuba recibía el equivalente a 23 dólares al mes. Apuntó que cobraba más por participar en misiones médicas, pero que el salario se depositaba en una cuenta bancaria en Cuba a la que los médicos no podían acceder hasta su regreso al país.
Según esta profesional, el jefe de la brigada médica custodiaba los pasaportes de todo el personal y el jefe de su misión los acompañaba a sus citas de inmigración.
Para Montiel, hay dos razones por las que los médicos participan en las misiones médicas: para ganar más dinero y comprar cosas que no pueden comprar en Cuba, como ordenadores o televisores, o para intentar escapar de Cuba. Ella optó por lo segundo y se radicó en Estados Unidos en diciembre de 2010.
“Nadie participa por razones humanitarias, para ayudar a las personas necesitadas o a los pobres que no tienen acceso a la atención médica”, afirmó la cubana a ABC News. Hoy, ella trabaja como enfermera en Miami. Su esposo y sus dos hijos ya la acompañan.
La presión de EE. UU. aumenta
ABC News señala que la administración del presidente Donald Trump ha aumentado la presión sobre los gobiernos que reciben personal médico cubano durante los últimos meses.
En agosto pasado, por ejemplo, el Departamento de Estado revocó las visas e impuso restricciones de visa a varios funcionarios del gobierno brasileño, exfuncionarios de la Organización Panamericana de la Salud y sus familiares debido a una supuesta “complicidad” con el “plan de exportación de mano de obra” de Cuba.
“Estos funcionarios fueron responsables o estuvieron involucrados en la complicidad del plan coercitivo de exportación de mano de obra del régimen cubano, que explota a los trabajadores médicos cubanos mediante trabajos forzados”, expuso Marco Rubio, secretario de Estado, en un comunicado.
Ante esta medida, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva revocó la visa de un diplomático estadounidense que pretendía visitar al expresidente Jair Bolsonaro.
Varios países se han retirado recientemente de acuerdos y algunos que no lo han hecho han afirmado que Estados Unidos los está presionando para que lo hagan, reseña el medio estadounidense.
Durante el Segundo Congreso Mundial sobre Disparidades Raciales y Étnicas en la Salud, celebrado en enero pasado, el Primer Ministro de Santa Lucía, Philip Pierre, aseguró haber recibido presiones del gobierno estadounidense por no permitir que los estudiantes de medicina de la isla caribeña se formaran en Cuba.
“También tenemos cubanos que vienen a trabajar. El gobierno estadounidense ha dicho que ni siquiera podemos capacitarlos en Cuba. Así que tengo un problema grave”, expuso Pierre, según informes locales que recoge ABC News.
¿Qué pasará con los condados que se retiren?
Expertos creen que, en el caso de los países que se retiraron del programa cubano, se prevé un empeoramiento de las condiciones sanitarias.
“Deberíamos esperar un aumento de las enfermedades crónicas y más muertes por enfermedades que, de otro modo, no les causarían la muerte, debido a la falta de ayuda de Cuba”, dijo Brenner, de la Escuela de Servicio Internacional de la American University a ABC News.
Añadió que no parece que Estados Unidos tenga los medios para llenar el vacío que pueda dejar Cuba, especialmente con el desmantelamiento de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).
“Estados Unidos había proporcionado previamente cierta asistencia a estos países a través de USAID, pero, bajo la dirección del Departamento de Eficiencia Gubernamental, USAID fue prácticamente destruida y los programas médicos que tenía Estados Unidos no se han reanudado”, declaró Brenner a la cadena televisiva.
No obstante, hay otras naciones que han anunciado que seguirán con estos acuerdos. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, señaló días atrás que mantendrá el acuerdo con el gobierno cubano y que seguirá contando con médicos cubanos trabajando en México. (I)