Carl Gustav Jung, <b>uno de los pilares fundamentales del psicoanálisis</b>, pronunció una frase que <b>enfatiza en la necesidad de analizar los hechos claves de nuestras vidas para lograr una vida plena</b>, consciente y adecuada en relación a <b>nuestro mundo interior.</b>Dentro de sus <b>actividades más destacadas se encuentra el análisis de la onírica</b>, proceso de sueño en una persona, y su <b>relación con otras ramas en torno a teorías psicológicas y humanidades</b>.Nacido en <b>1875 en una familia religiosa</b>, registró dificultades para <b>relacionarse con su entorno. </b>Se entretenía con<b> elementos de la naturaleza</b>, que le permitieron tejer<b> líneas narrativas complejas</b> desde muy pequeño.Un <b>sueño terrorífico de infancia a los 4 años de edad</b> fue su inicio en el <b>mundo del estudio y análisis de múltiples elementos</b> tales como: <b>la religión, el misterio y símbolos</b> además del <b>funcionamiento de algo que sería conocido posteriormente como inconsciente.</b> Su <b>gran imaginación</b> junto a la capacidad de <b>sostener pensamientos autoinducidos</b> durante su crecimiento <b>derivaron en sus estudios universitarios de medicina</b> y su inclinación para <b>ejercer la psiquiatría</b>, donde conoció a su mentor, <b>Sigmund Freud.</b><i>“Quien mira hacia afuera, sueña; quien mira hacia adentro, despierta”</i>Coincidió en <b>muchos de los aspectos impulsados por su mentor</b>. Sin embargo, rechazaba encasillar todos los procesos <b>mentales y psicopatológicos a cuestiones y funciones biológicas.</b>Desde su perspectiva, no se <b>podían evitar cuestiones culturales </b>en un<b> entorno de experiencia determinado</b>. Por ello sus estudios <b>estuvieron relacionados a cuestiones filosófica sociales, culturales y oscurantistas</b> pocos convencionales.Su ruptura con Freud tras <b>varias discrepancias en torno a conceptos </b>lo llevó a un <b>proceso de reflexión interna</b> que derivó en una <b>corriente de pensamiento influyente y muy seguida durante el Siglo XX</b>. (I)