En Matadepera, en Barcelona, una pareja joven levantó su primera vivienda en un terreno familiar con 26.000 ladrillos. El proyecto garantiza confort climático durante todo el año sin depender de sistemas de climatización.
Publicidad


Una vivienda modular en Barcelona demuestra que ladrillo y diseño pasivo pueden mantener confort climático todo el año, manteniendo una temperatura estable
Publicidad
En Matadepera, en Barcelona, una pareja joven levantó su primera vivienda en un terreno familiar con 26.000 ladrillos. El proyecto garantiza confort climático durante todo el año sin depender de sistemas de climatización.