Durante una expedición de exploración del buque Nautilus en una de las áreas de conservación marina más grandes del mundo en Estados Unidos, los científicos encontraron una escena como sacada de una película. Se trató de una camino de ladrillos amarillos sobre un antiguo lago seco pavimentado.Se realizaba un estudio de la cresta Liliʻuokalani en el Monumento Nacional Marino Papahānaumokuākea (PMNM).Esta zona guarda varios secretos ya que tan solo el 3% del lecho marino se ha podido explorar, las profundidades llegarían a los 3.000 metros.A través de varios videos quedó en evidencia la sorpresa de los tripulantes al observar el camino. “Es el camino a la Atlántida”, aseguraba uno de los investigadores.A otros les parecía extraño ese camino. De acuerdo con el portal ScienceAlert, la formación se dio por un “flujo fracturado de roca hialoclastita”. Esto se forma por las erupciones de alta energía de volcanes marinos. Justamente es una coincidencia que se haya fracturado esa capa dándole forma de ladrillo. “Es probable que las singulares fracturas de 90 grados estén relacionadas con las tensiones de calentamiento y enfriamiento derivadas de múltiples erupciones en este margen erosionado”, se especifica en una descripción de video. <b>(I)</b>