La mayoría de los multimillonarios suelen tener casas grandes, cómodas, con vista al mar o en un barrio cerrado. Sin embargo, Charlie Munger, veterano vicepresidente de Berkshire Hathaway, vivió casi 70 años en una modesta casa ubicada en Los Ángeles, California, que no contaba con cosas tan básicas como un aire acondicionado.
