Jessica Bond Ferguson escuchó a su hijo de 16 años gritar el pasado domingo por la mañana. Había un mono corriendo por el jardín de su casa cerca de Heidelberg, Mississippi.
Publicidad


La información se propagó rápido entre los vecinos. Jessica y otras familias creyeron que proteger a sus hijos significaba eliminar la amenaza.
Publicidad
Jessica Bond Ferguson escuchó a su hijo de 16 años gritar el pasado domingo por la mañana. Había un mono corriendo por el jardín de su casa cerca de Heidelberg, Mississippi.