La energía solar, tradicionalmente asociada a costosas instalaciones en tejados, podría volverse accesible para <b>millones de neoyorquinos</b> con una inversión mínima y sin obras. Un nuevo proyecto de ley en ese estado estadounidense propone legalizar paneles solares “enchufables” que funcionan como cualquier electrodoméstico: <b>se instalan en minutos y se conectan directamente a la pared</b>.La iniciativa, denominada “<b>Ley Sunny</b>”, apunta a un cambio de paradigma en una ciudad donde la mayoría de los habitantes vive en apartamentos alquilados y no tiene acceso a sistemas solares convencionales. Con esta normativa, bastaría un panel portátil colocado en un balcón o ventana para empezar a generar electricidad y reducir el consumo de la red.El atractivo principal es el costo. Según impulsores de la propuesta, <b>estos dispositivos pueden adquirirse desde unos 300 dólares, muy por debajo de los sistemas tradicionales que superan fácilmente los 20.000 dólares</b>. Además, no requieren permisos complejos ni instalación profesional, lo que reduce aún más la barrera de entrada.De acuerdo con la organización Bright Saver, <b>los paneles pueden cubrir entre el 10% y el 25% del consumo eléctrico de un hogar</b>. Su funcionamiento es directo: captan la luz solar, la convierten en electricidad y la inyectan al sistema doméstico mediante un enchufe estándar, permitiendo alimentar desde luces hasta electrodomésticos.Experiencias piloto ya muestran resultados concretos. Usuarios que han probado estos equipos reportan <b>ahorros progresivos en sus facturas mensuales</b>, además de una reducción inmediata en su dependencia de la red eléctrica.“El acceso a la energía limpia no debería ser un privilegio limitado a quienes tienen casa propia”, sostuvo la senadora Liz Krueger, promotora del proyecto. La propuesta busca precisamente democratizar el uso de <b>energías renovables</b> en entornos urbanos densos.El respaldo de Con Edison, principal proveedor eléctrico de la ciudad, añade peso a la viabilidad de la medida, que podría votarse en los próximos meses en la legislatura estatal.El modelo ya ha demostrado su eficacia en Europa. En Berlín, este tipo de paneles forma parte del paisaje urbano desde hace años,<b> instalados en balcones y fachadas gracias a una regulación que facilitó su adopción desde 2019</b>.Más allá del ahorro económico, la propuesta también se alinea con los objetivos climáticos,<b> al permitir que más hogares reduzcan su huella de carbono sin grandes inversiones</b>. (I)