El presidente estadounidense Donald Trump anunció el pasado 22 de diciembre de 2025 la nueva iniciativa de la Armada estadounidense, la “Flota Dorada”, y presentó una nueva clase de buques de guerra en Mar-a-Lago, Palm Beach, Florida.Trump mostró imágenes de una nueva clase de buques de guerra estadounidenses que llevarán su nombre.Los buques de la clase Trump “serán los acorazados más grandes en la historia de nuestro país, los acorazados más grandes jamás construidos en la historia del mundo”, declaró el presidente a los periodistas en su residencia de Mar-a-Lago, en el estado de Florida.La administración de Trump promete que esta flota será el resurgimiento naval estadounidense, pero analistas no ven factible el ambicioso proyecto.“Estamos restaurando el poderío industrial de Estados Unidos y rehabilitando la construcción naval para tiempos de guerra”, indicó en un mensaje en X John Phelan, quien prestó juramento como el secretario número 79 de la Marina el 25 de marzo de 2025. “Bajo la Flota Dorada de <a href="https://x.com/POTUS" rel="">@POTUS</a>, contamos con una estrategia clara de tres partes para mantener el dominio marítimo estadounidense: reconstruir la flota más rápido, revitalizar la base industrial marítima y transformar la forma en que opera la Armada", agregó.<b>El </b><a href="https://www.csis.org/analysis/golden-fleets-battleship-will-never-sail" target="_self" rel="" title="https://www.csis.org/analysis/golden-fleets-battleship-will-never-sail"><b>Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (</b></a><b>Center for Strategic and International Studies, CSIS) </b>tiene una lectura muy distinta a la del gobierno actual de Estados Unidos y señala en tanto que “este buque nunca zarpará”. “Su diseño tomará años, su construcción costará 9 mil millones de dólares cada uno y contraviene el nuevo concepto de operaciones de la Armada, que prevé una potencia de fuego distribuida. Una futura administración cancelará el programa antes de que el primer buque llegue al agua”, indicó el centro en uno de sus análisis.Según el diseño, “serán 100 veces más potentes que los acorazados anteriores y más grandes que cualquier otro buque de combate de superficie en los océanos”, agrega CSIS.El buque supera a cualquier otro que Estados Unidos haya construido en los últimos 80 años, aparte de los portaviones. Tomando en cuenta que Trump habla de entre 30.000 y 40.000 toneladas, hay buques de menor envergadura cuya construcción se tardó 11 años. un ejemplo es la clase DDG-1000 de la que solo se construyeron tres.“Es probable que el primer buque, el USS <i>Defiant </i>(BBG-1), entre en servicio a principios o mediados de la década de 2030, suponiendo que se construya", remarca el Csis. <b>(I)</b>