El avión Spirit of Georgia de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos está de nuevo en el aire. La restauración de este bombardero B-2, que originalmente cuesta 2.000 millones de dólares, tardó varios años luego de sufrir una falla en el tren de aterrizaje que le causó daños graves.
La reparación del bombardero B-2 Spirit, con matrícula 89-0129, estuvo a cargo de la Fuerza Aérea de los EE.UU. y de Northrop Grumman, según indica Interesting Engineering. Funcionarios afirman que estas fueron las “reparaciones estructurales más complejas en la historia de la flota”.
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En septiembre de 2021 la aeronave presentó un problema hidráulico que la obligó a seguir procedimientos del tren de aterrizaje de emergencia, pero falló al tocar tierra de manera que el tren colapsó y el ala izquierda del avión rozó la pista. Los daños estructurales fueron significativos, comentó entonces el coronel Jason Shirley, líder superior de material de la Oficina del Programa del Sistema B-2.
Gracias a reparaciones temporales el bombardero B-2 pudo volar en septiembre de 2022 a las instalaciones de Northrop Grumman en Palmdale, California, donde se realizaron las reparaciones permanentes en cuatro fases como diseño, validación de pruebas, restauración estructural y certificación de aeronavegabilidad.
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Todo este procedimiento tuvo un costo total de 23,7 millones de dólares, una suma inferior a los 2.000 millones de dólares que cuesta cada unidad de esta flota.
El regreso del Spirit of Georgia fortalece la preparación de toda la flota de 20 aviones B-2, que sigue siendo un elemento central de la misión de ataque de largo alcance y disuasión nuclear del país.
(I)