En una calle del distrito de Keyport, en Nueva Jersey, un inusual patrón de enfermedades llamó la atención de un vecino. Rusty Morris, de 46 años, comenzó a notar que los casos de cáncer estaban aumentando entre los residentes del barrio de su infancia.

En esa única calle, Morris registró 28 casos de esta enfermedad. En todo el municipio, la cifra ascendía a 41 casos.

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Un mapa elaborado por Morris incluye su propia casa familiar, donde su padre fue diagnosticado con cáncer de próstata, y otras viviendas cercanas con múltiples casos dentro de una misma familia.

Según expertos consultados por NJ.com, estas cifras resultan inusualmente altas para un área de ese tamaño.

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Para la profesora Alexis Mraz, de The College of New Jersey, la concentración observada es llamativa. “Parece un porcentaje increíblemente alto”, señaló al analizar el registro.

Un antiguo vertedero podría ser la causa

La principal hipótesis apunta a un terreno cercano conocido como el Parque Industrial Aeromarino, un antiguo vertedero de aproximadamente 50 acres que funcionó hasta 1979.

El sitio, que originalmente fue un pequeño centro aeronáutico en el siglo XX, fue utilizado durante décadas para depositar residuos. Informes ambientales y reportes locales señalan que desde entonces ha liberado sustancias potencialmente cancerígenas en el aire, el agua y el suelo.

Un estudio realizado en 2010 detectó al menos cinco carcinógenos vinculados a distintos tipos de cáncer, incluidos pulmón, mama, vejiga, páncreas y próstata, así como leucemia y linfoma.

De hecho, el vertedero fue identificado por el Departamento de Protección Ambiental de Nueva Jersey por ser creado antes de que existieran regulaciones ambientales más estrictas en la década de los 80.

Expertos señalan que, en esa época, la gestión de residuos era poco controlada. “Todo iba a un mismo agujero en el suelo, sin reglas claras”, explicó el ingeniero Craig Benson, citado en los reportes.

Aunque la empresa propietaria del terreno ha recibido sanciones por no sellar adecuadamente el sitio, el área no ha sido oficialmente clasificada como un “clúster de cáncer”, una designación que suele activar respuestas sanitarias más amplias.

La Sociedad Americana del Cáncer define estos casos como patrones de cáncer en personas que viven o trabajan en una misma zona y estima que existen cerca de 1.000 en Estados Unidos.

Especialistas coinciden en que, independientemente de esa clasificación formal, el caso de Keyport requiere atención. La epidemióloga Scarlett Gómez, de la Universidad de California en San Francisco, señaló que la prioridad debería ser la limpieza del sitio y la protección de la población. (I)