Un piloto sentado en la cabina de un F-22 Raptor ahora puede dar órdenes a un dron de combate como si fuera su compañero de ala.
Publicidad


Lograron establecer un enlace bidireccional sin restricciones propietarias, algo que el Pentágono considera clave para futuras misiones
Publicidad
Un piloto sentado en la cabina de un F-22 Raptor ahora puede dar órdenes a un dron de combate como si fuera su compañero de ala.