Si bien es cierto que los aviones militares nunca han sido económicos, también es verdad que el nivel más elevado en esta industria corresponde a una categoría aparte: la tecnología furtiva, el uso de materiales avanzados, la aviónica especializada y años de investigación y desarrollo incrementan el precio del poder aéreo a cantidades que antes solo se veían en grandes proyectos de infraestructura.