<a href="https://www.eluniverso.com/temas/guerra/" target="_blank" rel="" title="https://www.eluniverso.com/temas/guerra/"><b>El bombardero furtivo H-20 desarrollado por Xi’an Aircraft Industrial Corporation se ha convertido en una inquietante incógnita estratégica en 2026</b></a>: una amenaza potencial de alta prioridad que todavía no ha alcanzado la plena operatividad.<b>Aunque su silueta de ala voladora sugiere ambiciones comparables a las de los bombarderos más avanzados del mundo, su ausencia en servicio activo mantiene abierta la pregunta sobre si China enfrenta dificultades técnicas </b>o si, por el contrario, está perfeccionando capacidades de sigilo y alcance aún más sofisticadas, reseña el portal <a href="https://www.19fortyfive.com/2026/02/50-stealth-bombers-the-nightmare-scenario-of-a-massed-chinese-h-20-nuclear-strike/" target="_blank" rel="" title="https://www.19fortyfive.com/2026/02/50-stealth-bombers-the-nightmare-scenario-of-a-massed-chinese-h-20-nuclear-strike/">1945</a>.<b>Ante el retraso en su entrada en servicio, algunos analistas apuntan a problemas de ingeniería, especialmente en motores de alto rendimiento y en el desarrollo de sigilo de banda ancha</b>, mientras que otros sostienen que el programa podría estar integrando tecnologías de nueva generación que requieren más tiempo de maduración.Por su parte, desde Washington,<a href="https://www.twz.com/air/china-just-not-there-yet-on-h-20-stealth-bomber-global-strike-commands-top-general" target="_blank" rel="" title="https://www.twz.com/air/china-just-not-there-yet-on-h-20-stealth-bomber-global-strike-commands-top-general"> voces como la del general Stephen Davis </a>han minimizado su avance, señalando que China todavía no dispone de una fuerza de bombarderos estratégicos comparable a la de Estados Unidos.<b>En el plano comparativo, el H-20 es visto como el eventual competidor del B-21 Raider, el nuevo bombardero estratégico estadounidense</b>, por lo que el Pentágono lo considera un proyecto a vigilar de cerca, especialmente por su posible alcance estimado de unos 8.500 kilómetros y su capacidad para emplear misiles de crucero como el CJ-20, lo que ampliaría la proyección ofensiva china más allá de la segunda cadena de islas y pondría en riesgo bases clave en el Pacífico.<b>La preocupación no radica únicamente en un solo avión capaz de penetrar defensas aéreas avanzadas, sino en la posibilidad de una flota numerosa</b>, esto quiere decir que si China lograra desplegar decenas de H-20 operando de forma coordinada, podría saturar amplias regiones con misiles de crucero o incluso armamento nuclear, modificando el equilibrio estratégico en Asia-Pacífico y elevando el riesgo de disuasión nuclear directa contra territorio estadounidense.Un H-20 con capacidad de transportar múltiples armas estratégicas —incluidas ojivas nucleares o incluso misiles hipersónicos lanzados desde el aire, como evoluciones del YJ-21— representaría un salto cualitativo para la Fuerza Aérea del Ejército Popular de Liberación, en este sentido, la incógnita central es si sus sistemas de computación, sensores, integración de armas y gestión térmica podrán igualar el estándar tecnológico estadounidense.<b>(I)</b>