Cuando un tornillo oxidado se niega a moverse, la frustración puede ser inmediata. Ese óxido rojizo que se forma tras meses de humedad y abandono termina soldando piezas de metal que alguna vez giraron con facilidad.
Publicidad


Ese óxido rojizo que se forma tras meses de humedad y abandono termina soldando piezas de metal que alguna vez giraron con facilidad.
Publicidad
Cuando un tornillo oxidado se niega a moverse, la frustración puede ser inmediata. Ese óxido rojizo que se forma tras meses de humedad y abandono termina soldando piezas de metal que alguna vez giraron con facilidad.