Un paseador de perros desató una auténtica fiebre en Manhattan, Nueva York, con una idea tan simple como contagiosa: esconder miles de patitos de plástico por toda la ciudad.
Publicidad
Lo que comenzó en 2023 ahora se ha convertido en un fenómeno que atrae a cientos de niños para cazar patos de juguetes.
Publicidad
Un paseador de perros desató una auténtica fiebre en Manhattan, Nueva York, con una idea tan simple como contagiosa: esconder miles de patitos de plástico por toda la ciudad.