La aviación militar moderna evoluciona con rapidez. Hoy en día, la velocidad bruta dejó de ser el único factor clave para alcanzar la superioridad aérea, cediendo este espacio a una combinación de nuevas tecnologías.

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El poder de combate actual se define desde distintos ángulos. Los fabricantes evalúan detalladamente la capacidad de carga útil, el alcance operativo, la eficiencia de sus sensores de radar y el rendimiento de los motores.

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¿Cuáles son los aviones de combate más poderosos?

Más que clasificar a estas aeronaves por su invisibilidad o aceleración, este análisis se enfoca en su impacto dentro de la guerra moderna. Para Interesting Engineering, los aviones militares más influyentes en la actualidad son:

  • Boeing B-1B Lancer: tiene cuatro motores que generan más de 54.000 kilogramos de empuje. Transporta hasta 34.000 kg de armas convencionales a distancias intercontinentales, mientras usa su velocidad y vuelo bajo para penetrar defensas.
Foto: U.S. Air Force
  • Lockheed Martin F-22 Raptor: sus motores tan potentes que le permiten subir verticalmente y lograr velocidades supersónicas sin gastar combustible extra. Su capacidad para giros cerrados y su diseño invisible al radar le permite destruir enemigos antes de ser detectado.
  • Boeing F-15EX Eagle II: es un “arsenal volador” que supera los 3.000 kilómetros por hora. Posee 23 puntos de anclaje para cargar 13.607 kg de munición, apostando por un volumen de fuego masivo como ventaja decisiva.
Foto: U.S. Air Force
  • Sukhoi Su-57: usa tubos de escape que se mueven en todas direcciones para realizar giros y piruetas imposibles para otros aviones. Como no es tan invisible al radar, basa su defensa en su extrema maniobrabilidad y capacidad para esquivar ataques en combates cerrados.
Foto: Anna Zvereva
  • Lockheed Martin F-35 Lightning II: su velocidad y carga son modestas, pero domina la información. Actúa como enlace de mando al fusionar datos de radar, infrarrojos y guerra electrónica para atacar objetivos más allá del alcance visual y guiar a las fuerzas aliadas.
  • Eurofighter Typhoon: el caza predilecto de la OTAN, bimotor y con rendimiento supersónico sostenido. Destaca por su agilidad en velocidades cercanas al sonido, siendo altamente efectivo en misiones de superioridad aérea y en ataques de precisión.
Foto: John Thys/AFP
  • Mikoyan MiG-31 Foxhound: es el avión de combate operativo más rápido del mundo, capaz de alcanzar los 3.700 km/h. Como interceptor de velocidad extrema, no usa la maniobrabilidad, sino su inmenso radar y misiles de largo alcance para proteger grandes espacios aéreos.
Foto: Alan Wilson

Aunque todos los modelos buscan la superioridad aérea, cada uno está pensado para un fin específico: mientras los diseños estadounidenses apuestan por el sigilo, los rusos priorizan la agilidad para ganar combates a corta distancia.

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Así, la industria militar confirma que el futuro de la aviación no dependerá de un solo tipo de aeronave. El dominio del cielo se logrará combinando bombarderos de gran capacidad ofensiva con cazas interceptores capaces de gestionar una inmensa red de información digital.

(I)

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