La “Regla de las 5 horas” es un hábito de aprendizaje deliberado que figuras como Bill Gates y Elon Musk han mencionado como parte de sus rutinas para mantenerse creativos, actualizados y productivos.
La idea es sencilla pero tiene efectos duraderos: dedicar al menos una hora al día, cinco días a la semana, a actividades que fomenten el crecimiento personal y profesional, como leer, reflexionar o experimentar con nuevas habilidades.
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La regla fue popularizada por el emprendedor Michael Simmons, fundador de Empact, quien se inspiró en la rutina del inventor y estadista Benjamin Franklin, que también dedicaba diariamente tiempo al aprendizaje deliberado.
La esencia del hábito es separar intencionalmente tiempo para aprender algo nuevo, en lugar de dejar el desarrollo personal al azar.
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Según expertos y estudios sobre productividad, quienes aplican esta regla tienden a dividir ese tiempo semanal en tres grandes actividades:
- Leer: Ya sea libros, artículos o informes, la lectura activa es la columna vertebral de esta regla. A Gates, conocido por leer decenas de libros al año, le ayuda a expandir su base de conocimientos continuamente.
- Reflexionar: Pensar y tomar notas sobre lo aprendido permite consolidar ideas, cuestionar supuestos y construir nuevas perspectivas.
- Experimentar: Poner en práctica lo aprendido, probar nuevas técnicas o soluciones creativas. Esto convierte el conocimiento en habilidad.
Para Bill Gates, la lectura continua ha sido una herramienta clave para tomar decisiones estratégicas y mantenerse al tanto de tendencias científicas y tecnológicas.
Elon Musk, por su parte, ha mencionado en entrevistas cómo el hábito de aprender de forma constante a través de libros y práctica le ha permitido enfrentarse a industrias altamente complejas, desde la aeroespacial hasta la automotriz.
Más allá de ellos, la regla de las 5 horas ha sido identificada como una práctica común entre muchos ejecutivos y líderes exitosos que consideran que el aprendizaje no termina nunca. (I)