<a href="https://www.eluniverso.com/temas/estados-unidos/" target="_blank" rel="" title="https://www.eluniverso.com/temas/estados-unidos/"><b>Los estudiantes estadounidenses terminaron el ciclo escolar y empezarán a disfrutar de las vacaciones de verano</b></a>, que suelen durar entre 2.5 y 3 meses, aproximadamente, de acuerdo a la<a href="https://www.ecs.org/50-state-comparison-instructional-time-policies-2023/" target="_blank" rel="" title="https://www.ecs.org/50-state-comparison-instructional-time-policies-2023/"> Comisión de Educación de los Estados</a>.<b>Esto puede traducirse a que los padres y tutores deberán que encontrar forma de mantener ocupados a los niños</b> y jóvenes en ese tiempo.Aunque existen alternativas como los campamentos de verano para garantizar el cuidado y entretenimiento mientras están fuera de casa, no todos los padres y representantes pueden permitirse inscribirlos en ese tipo de programas.<b>En la actualidad, Florida no dispone de leyes claras que digan específicamente cuál es la edad exacta</b> desde la que un niño tiene permitido quedarse solo en casa; no obstante, esto recomiendan los expertos, según <a href="https://www.miamiherald.com/news/state/florida/article310144265.html" target="_blank" rel="" title="https://www.miamiherald.com/news/state/florida/article310144265.html">Miami Herald</a>:El Departamento de Niños y Familias de Florida y la Campaña Nacional SAFE Kids, afirman que<b> los niños menores de 12 años no pueden quedarse solos</b>. Por su parte, los defensores del bienestar infantil consideran que los niños no deberían cuidar a hermanos menores de 15 años.Asimismo, explican que, aunque está bien dejar a niños de 12 años solos en casa por unas horas al día, pero que <b>no es recomendable dejar a niños de 8 a 9 años solos por más de 30 minutos</b>, además es algo que debe hacerse con poca frecuencia.De acuerdo a esta ley, un padre o cuidador puede ser acusado de “no proporcionar a un niño el cuidado, la supervisión y los servicios necesarios para mantener su salud física y mental, incluyendo, entre otros, alimentación, nutrición, ropa, alojamiento, supervisión, medicamentos y servicios médicos que una persona prudente consideraría esenciales para su bienestar”. <b>(I)</b>