El checo Jiri Prochazka sometió el sábado al brasileño Glover Teixeira y le arrebató el título del peso semipesado en el evento UFC 275 disputado en el Singapore Indoor Stadium.

Vino, vio y venció. Con solo tres peleas dentro de la UFC Prochazka se colgó el cinturón de UFC en una batalla en la que pudo pasar cualquier cosa. Teixeira, de 42 años, cayó con honores en su primera defensa de campeonato. Todo un choque generacional que se convirtió en un clásico instantáneo.

Prochazka generaba enormes expectativas en su primera oportunidad por el título. 25 victorias por ‘KO’, 23 en el primer asalto, una racha de 12 victorias al hilo y un último triunfo noqueando a Dominick Reyes con un codazo giratorio eran sus credenciales, no era para menos.

Teixeira venia de dar la sorpresa, arrebatarle el cinturón a Jan Blachowicz y convertirse en el segundo luchar más veterano en ser campeón de UFC. El brasileño venia a asentar su reinado ante la osadía del checo. Ninguno de los dos defraudó.

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El retador salió como se esperaba, proponiendo con esa postura tan singular y trabajando desde la anarquía en el intercambio para sorprender al brasileño. Teixeira también tenia su plan claro. No asumir riesgos de pie, mantener el orden y cerrar la distancia cuando fuese posible para llevar la contienda a ras de lona. Ese era el guion, aunque poco tardaría en saltar por los aires.

Teixieira castigó duramente en el suelo al checo en la primera entrega. Amasó a Prochazka con su jiu-jitsu e incluso pudo tomarle la espalda en un par de ocasiones, aunque fue el retador el que terminó pegando y apretando al campeón en el último suspiro. El primer asalto solo fue una declaración de intenciones.

En el segundo se desató definitivamente la tormenta. Una batalla absolutamente impredecible que ni siquiera la pluma más hábil de todo Hollywood podría haber firmado. Prochazka creció aumentó la cadencia de disparo y presionó a Teixeira con su striking. Comenzaba la locura. Cerca estuvo de finalizarlo con una contundente combinación pero el campeón ejerció como tal para capear el temporal.

El brasileño también pudo finalizar. Aprovechó el fallo del retador lanzando una rodilla voladora y le tomó una vez más la espalda. Ninguno de los dos se estaba guardando nada. Prochazka basándose en su plasticidad y creatividad en el intercambio y Teixeira fundamentándose en su orden, veteranía y superioridad en el suelo.

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Prochazka arriesgó en todo momento y eso le brindaba oportunidades a Teixeira. El brasileño pudo someterlo en otras dos ocasiones pero el retador consiguió escaparse de forma sorprendente. Ambos salieron al quinto con todo por decidir y sin bajar el pie del acelerador.

El campeón sorprendió a Prochazka tronando una derecha recta en su mentón que lo derribó contra la reja. El checo, inexplicablemente, aguantó. El último capitulo era imprevisible. Ambos habían asumido mucho castigo y podía pasar cualquier cosa.

En un último giro de guión, cuando el campeón iba dominando en las cartulinas, el checo sorprendió al mundo sometiendo a todo en un especialista. Un broche de oro perfecto para una batalla que se convirtió en un clásico instantáneo y alzar al campeonato a uno de los nombre propios del deporte.

SHEVCHENKO RETIENE EL TÍTULO

La kirguisa de sangre peruana Valentina Shevchenko se impuso por decisión dividida a la brasileña Taila Santos para conseguir su octava defensa exitosa del cinturón del peso mosca. Santos, que llevaba con una racha de 4 victorias, plantó cara, puso en aprietos a la campeona y estuvo cerca de dar la sorpresa.

Shevchenko, la mejor luchadora libra por libra de UFC, tuvo en Santos su defensa más dura. La brasileña llevó a la campeona por aguas desconocidas y cerca estuvo en varias ocasiones de someterla. Finalmente pesó más la veteranía de la reina de la división mosca para revertir la situación en las cartulinas (48-7, 47-48 y 49-46). (D)