La tenista francesa Alize Cornet, que participa estos días en Wimbledon, desveló un brote de COVID-19 en Roland Garros que fue tapado por los propios jugadores y reclamó un tratamiento diferente a los casos que presentados en el Grand Slam londinense, donde Matteo Berrettini y Marin Cilic se han tenido que dar de baja por positivo.

En Roland Garros hubo un brote de coronavirus del que no habló nadie. En el vestuario, mucha gente lo tenía y nadie decía nada. Cuando salga a la luz y se descubra qué jugadores de los importantes lo tuvieron, se va a provocar un incendio”, dijo en rueda de prensa la tenista gala, que reclamó un trato diferente para los afectados.

Siempre va a haber tenistas que se retiren porque están enfermos. No quiero infravalorar el efecto del COVID-19, pero hay torneos en los que muchos jugadores se intoxican con la comida, pero no vamos a hacer un protocolo para ello. Llevamos mucho tiempo con el coronavirus, hay vacunas... Si volvemos a como estábamos hace unos meses dejaré de jugar torneos”, añadió.

Sobre lo ocurrido en Roland Garros, Cornet aseguró que cuando Krejcikova se bajó del torneo por COVID-19, buena parte del vestuario estaba contagiado.

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Teníamos síntomas, pero jugamos y todo fue bien. No nos íbamos a hacer test nosotros mismos para tener que irnos”, apuntó.

Esta enfermedad debe ser parte de nuestra vida, espero que haya quedado atrás el tiempo de la psicosis. No tendría ningún sentido que ahora el torneo empiece a hacer pruebas masivas y establezca firmes protocolos. Ya tomaron una decisión polémica al no repartir puntos, esto ya sería la gota que colma el vaso”, comentó la francesa. (D)