El australiano Jai Hindley (Bora Hansgrohe), se mostró feliz tras enfundarse la maglia rosa en la cima de la Marmolada Passo Fedaia, en una jornada bien calculada por el ciclista “aussie”, quien sabía que se podían hacer diferencias “porque la subida era brutal”.

“Sabía que iba a ser la etapa crucial del Giro y que el final era brutal, y también sabía que si tenía piernas podría marcar la diferencia. Eso es lo que hice. Ha sido una jornada épica y me siento muy feliz con la maglia rosa”, dijo Hindley en la meta dolomítica

Un triunfo de paciencia, calculo y estrategia que salió a la perfección. A falta de la contrarreloj de Verona, Hindley es el vencedor del Giro de Italia. Podrá defender su nuevo reinado nada menos que con 1.25 minutos sobre el ecuatoriano Richard Carapaz y 1.51 respecto al español Mikel Landa.

“Me había reservado para hoy, era cuestión de tener paciencia y todo salió fue perfecto. Teníamos a Lenny Kamna al frente, quien fue de gran ayuda cuando lo atrapamos. Ví que Carapaz iba en apuros y dije: “Esta es la mía”. Ha sido una etapa épica”, explicó el ciclista de Perth, de 26 años.

Ante la contrarreloj de este domingo, Hindley no se atrevió a dar un pronostico después de tres semanas de cansancio acumulado, pero aseguró que “morirá” por la maglia rosa. (D)