El español Francisco Javier (Paquillo) Fernández es entrenador de la marchista ecuatoriana Johanna Ordóñez, campeona panamericana de 20 kilómetros en el 2019. La guayaquileña se alista para competir en el Mundial de Omán, del 4 al 5 de marzo próximo. En esta segunda parte de la entrevista con el exmarchista español, recordado por sus duelos con Jefferson Pérez, al que escoltó como segundo en los mundiales del 2005, 2005 y 2007, el oriundo de Granada habla de lo bueno y malo que a la distancia ve sobre la marcha nacional. También reconoce su admiración por Glenda Morejón, su respeto por David Hurtado, y da recomendaciones a la dirigencia.

¿Qué conoce del atletismo de Ecuador?

Veo fotos de una pista de atletismo de Guayaquil (estadio Modelo Alberto Spencer). Son unas instalaciones perfectas, pero no tienen marchistas. En cambio, en Cuenca tienen marchistas, pero todavía no tienen una pista. Hay mucha desigualdad; en una ciudad están bien dirigidas las cosas, tienen buenas instalaciones, y en otras ciudades no. Las dos cosas no van cogidas de la mano y por lo tanto no pueden progresar. Veo que no están unidos y eso es lo principal, unirse para tener buenas instalaciones y después ayudar al deportista. Al atleta no solo hay que decirle ‘qué bien que lo haces’, sino brindarle apoyo constantemente. A mí me cuentan que en Guayaquil ayudan bastante y eso es muy bueno, increíble.

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¿A qué deportista de Ecuador le gustaría dirigir, aparte de Johanna Ordóñez?

Aparte de Johanna no conozco a fondo la marcha ecuatoriana. Conozco los resultados, como lo que ha hecho Glenda (Morejón), plantarse en La Coruña (España) y ganarles a los mejores del mundo, y además lograr récord mundial en el 2019. Es una chica tan joven, de una ciudad tan humilde, que para mí es admirable lo que hace. Lo admiro muchísimo. Admiro a cualquier deportista que sepa evolucionar, incluso con grandes obstáculos en el camino. Para mí eso es fundamental para ser un gran deportista, un guerrero de este deporte. Y por supuesto admiro a muchos deportistas de Ecuador, a muchos marchistas que conozco. Quizás aparte de Johanna, también conozco a David Hurtado, que es un pedazo de deportista, un pedazo de atleta que está creciendo día a día y está aprendiendo.

¿Cuánto han variado las marcas y premios en relación con su época de marchista?

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Hay un cambio generacional, son épocas diferentes. Todo tiene que mejorar, obviamente. Ahora hay nuevos jueces, hay otra medición técnica, hay otra visión de la marcha atlética, hay entrenadores más jóvenes, hay atletas que ahora no tienen tanta ventaja como teníamos Jefferson Pérez y yo sobre los demás rivales. Ahora están todos de igual a igual, no hay nadie que gane cada año y repita un podio. Nosotros repetimos podio en tres mundiales consecutivamente. Inclusive en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 yo llegué segundo y Jefferson arribó cuarto. Ahora hay más marchistas de otros países que aparecen e intentan competir con los de las grandes potencias mundiales. Son épocas diferentes y lo único que sí sabemos es que nuestra época fue muy importante, muy buena y creó mucha afición por la marcha atlética. Ahora estamos en otra era donde hay más potencia. Puede ganar un chino, un sudamericano o un italiano. No hay tanta diferencia y están todos igualados. Nosotros marcamos una época muy importante que hizo que creciera la afición por la marcha y creciera muchísimo esta especialidad, pero no podemos comparar porque cada época va a ser diferente.

¿Serán mejores las generaciones de marchistas que vienen?

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Si son más buenos o malos, serán las marcas las que hablen. Los marchistas de las nuevas generaciones van a registrar mejores marcas porque los tiempos se bajan y todo mejora. Hace 40 años estaban los rusos, los alemanes, después vinieron los latinoamericanos, los chinos, los japoneses. Nosotros hacíamos marcas muy buenas, pero creo que se va a mejorar todo porque la genética será mejor, la disciplina mejorará, el reglamento. Todo será diferente y esperamos que todo siempre sea mejor.

¿Qué opina sobre la eliminación de la prueba de los 50 kilómetros y que haya marcha de 35 kilómetros?

Creo que es bueno, no que se eliminen los 50 kilómetros sino que haya una prueba de 35. A los puristas de la marcha les ha molestado porque 50 kilómetros era su especialidad, era el pan de cada día de ellos y cobraban becas por ganar en esa distancia. Veo bien que haya cambios y los cambios no deben dar miedo, son buenos para todos porque salimos de la zona de confort, salimos de algo que siempre hemos hecho. Los 35 kilómetros es una prueba bonita, atractiva.

¿Qué se aplicaría, más velocidad o resistencia en los 35 kilómetros?

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El que hace 50 tendrá que trabajar más rápido la fibra, porque es una prueba más exigente, más potente, de más alta intensidad. No va a ser como en 20 kilómetros, pero se va a parecer mucho en cuanto a preparación.

¿Cuántos marchistas tiene a cargo y de qué países?

Tengo un mexicano, Julio Salazar; al irlandés Allan Ray y a Johanna Ordóñez, de Ecuador; hasta el año pasado apoyé al Comité Olímpico de Guatemala y entrené a Érick Barrondo y Mirna Ortiz, que tuvieron casi cinco años como protagonistas internacionalmente.

Guatemala decayó en la marcha, ¿qué pasó?

Todos estos países que consiguen el éxito en muchas ocasiones no saben, no pueden o no los dejan desarrollar un proyecto en común con todas las instituciones por el bien del deporte nacional. Una medalla olímpica para Guatemala en marcha no se puede quedar en eso, como pasó en Ecuador cuando Jefferson Pérez ganó su presea de oro (en los JJ. OO. de Atlanta 1996). La marcha evolucionó y se consiguieron más triunfos, como con Glenda (Morejón). Todavía no se ha sabido hacer ese seguimiento para el desarrollo, el inicio de algo grande, por diferentes circunstancias, para transformar el deporte nacional. No hay unión. Cuando hay un proyecto en común, con todas las instituciones, con todos los atletas, entrenadores, en cualquier país, eso funciona mejor que trabajar solos. Es preferible trabajar juntos que ir solo. En Guatemala hay jóvenes muy buenos, pero no llegan al 100 % de la alta competición porque no cuentan con apoyo.

¿Qué recomienda a la dirigencia deportiva para que logre más desarrollo en esta actividad?

Yo recomiendo siempre a los dirigentes que tienen que dirigir algo para todos. Deben tener buenas instalaciones, una buena estructura que ayude a los deportistas; deben tener gente e instituciones que respalden a los deportistas económicamente y después, sobre todo, debemos tener deportistas. Esas tres columnas son pieza fundamental para que crezca el deporte en un país o en una ciudad. (D)