En las finales del Grand Slam ha sido hasta ahora intocable: tras una quincena muy sólida, la japonesa Naomi Osaka (tercera jugadora mundial) será la gran favorita al título en el Abierto de Australia, donde disputa la final el sábado 20 de febrero (03:30 hora en Ecuador) ante la estadounidense Jennifer Brady (24ª).

Hasta ahora, Osaka (23 años) ha ganado las tres finales de ‘grandes’ que ha disputado: Abierto de Estados Unidos en 2018 y 2020, y Abierto de Australia 2019.

En las grandes ocasiones sabe responder. Cuando supera los octavos de final en un torneo del Grand Slam va directa hacia el título.

De los seis trofeos que adornan su palmarés desde su revelación en 2018, la mitad son en citas del Grand Slam, un dato impresionante.

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¿Cómo explicar su éxito sistemático en las finales del Grand Slam? Porque “solo he jugado tres”, responde ella con una sonrisa.

“La gente no recuerda a las finalistas. Solo queda grabado el nombre del vencedor”, apunta. “Es en la final donde lucho más”, asegura.

Brady, que tiene dos años más que Osaka, recuerda la primera vez que se enfrentó a la jugadora nipona, en un pequeño torneo en Florida.

“Su hermana (Mari) y ella jugaban. Creo que acababa de entrar en el top 200. Me di cuenta ya entonces de su gran golpeo de la bola, que iba a ser muy buena. Tiene algo especial”, recuerda.

“Tiene mucha potencia. Eso te fuerza a ser agresiva y a atacar primero. Si no, eres tú la que corre. No quiero ser yo la que corra”, afirmó.

¿Revancha del US Open?

Osaka brilló al máximo nivel pronto, a Brady le ha costado algo más y fue el año pasado cuando destacó de verdad entre las mejores, llegando hasta las semifinales en el Abierto de Estados Unidos, donde fue Osaka la que le cerró el paso (7-6, 3-6, 6-3).

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“Fue uno de mis partidos más memorables. De muy alto nivel, completamente”, recuerda Osaka, “para nada sorprendida” de ver a Brady en la final de Melbourne.

Jennifer Brady, que tiene un título en su palmarés (Lexington, en Kentucky, en 2020), tiene ya seguro entrar en el ‘Top 20’ al término de la quincena australiana.

Naomi Osaka, que parece cada vez más sólida, se aproximaría en caso de título a un puesto del primer lugar mundial, que ya ocupó durante 25 semanas en 2019.

La jugadora japonesa se impuso el jueves en un duelo con aspecto de ‘final anticipada’ a la veterana Serena Williams (39 años, 11ª del mundo), que tendrá que seguir esperando para conquistar su 24º título del Grand Slam e igualar el récord de Margaret Court.

Serena Williams terminó entre lágrimas por esa derrota y no pudo haber una final 100% estadounidense en Melbourne Park. (D)