Entre el 22 y 25 de abril la marchista ecuatoriana Karla Jaramillo, que tiene la marca olímpica en los 20 kilómetros, cumplirá una nueva base de entrenamiento en Esmeraldas luego de concluir una primera fase en la misma ciudad, donde pudo adaptarse al calor en el balneario Las Peñas, Esmeraldas, con el auspicio del Comité Olímpico Ecuatoriano (COE).

El primer concentrado comprendió cuatro días de entrenamiento a nivel del mar como parte del proceso de aclimatación a condiciones similares a las que experimentará Sapporo durante los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

“Gracias a Dios yo me acoplo mucho al calor, al frío. Soy una persona muy positiva, trato de ver lo mejor, lo que me apasiona para llegar superbién. Nos preparamos en un lugar de calor, básicamente mi entrenador ve las mejores opciones para yo irme acoplando y confío ciegamente en él”, señaló la deportista imbabureña, de 24 años, que recientemente ratificó y mejoró su marca en el Campeonato Nacional de Marcha que se realizó en Macas con un tiempo de 1 hora, 29 minutos y 59 segundos.

“Gracias a Dios terminé muy bien, nos entrenamos para eso, la idea era bajar un poco más, lamentablemente no se dio, hay que seguir trabajando y seguir luchando para que se consiga lo que queremos poco a poco”, refirió la marchista.

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Volvió a la marcha

Para la imbabureña llegar al nivel que muestra no ha sido fácil. Tras una carrera destacada a nivel juvenil, Karla hizo una pausa para recibir el regalo más grande que fue convertirse en madre. “Estuve en el alto rendimiento hasta que ya era sénior, tenía 20 años, marchaba en 1 h 36 min, en mi primer año entrenaba en Quito. En el 2017 quedé embarazada, mi hijo ahora tiene 3 años, el tiempo ha pasado volando entre los dos”, ríe.

Al mes del nacimiento de su hijo, Karla cuenta que retornó a la marcha gracias al apoyo de sus padres y su entrenador, Giovan Delgado, en la Escuela de Marcha Tarquino Jaramillo. El proceso fue duro, pero nunca se desanimó. “Ni siquiera yo le pagaba o tenía dinero para hidratación, zapatos y mi entrenador desinteresadamente decidió apoyarme. Yo llegué pesando 72 kg, ha sido un camino largo, con sufrimientos, con alegrías, pero vamos llegando a la clasificación. Recuerdo que cuando empecé a entrenar mi entrenador nunca me desanimó, los primeros seis meses siempre me enfocó en recuperarme, bajar de peso, cambiar la dieta”.

Su primera prueba luego de su retorno fue en el 2018 durante el Campeonato Nacional Sub-23, realizado en Quito, donde alcanzó el título y clasificó al Sudamericano que se disputó en Cuenca, donde también levantó el título, tan solo seis meses después de haber retornado. “Marché en 1 h 35 min, entonces mi entrenador decía ya se ve la proyección, porque para ir a Juegos Olímpicos necesitaba 1 h 31 min 0s”.

En el 2019 compitió en la Copa Panamericana de Marcha de México y se ubicó en el tercer lugar con 1 h 33 min 35 s, clasificando a los Juegos Panamericanos y al Campeonato Sudamericano, ambos en Lima. En este último puso su primera marca a Juegos Olímpicos al registrar 1 h 30 min 52 s, al año siguiente bajó ese registro en el Campeonato Nacional con 1 h 30 min 31 s, pero este año ya pudo ratificarlo debido a que el torneo nacional de Macas entró al calendario de World Athletics como clasificatorio para Juegos Olímpicos.

Mucha competitividad

Karla mira con optimismo la calidad y el nivel deportivo que hay en la marcha del Ecuador. La prueba de 20 km damas tiene hasta ahora a tres ecuatorianas con marca olímpica; además de Jaramillo, están Glenda Morejón (1 h 25 min 29 s) y Paola Pérez (1 h 30 min 6 s), mientras que otras atletas buscan también estar entre las tres mejores del país.

“La marca de Glenda es muy buena porque fue un trabajo excelente. Paola hizo un gran trabajo, quedó a siete segundos de mi registro; cada una está peleando durísimo por no quedarse, siempre felicito a todas porque sé el trabajo que todas hacemos, independientemente yo sigo trabajando, luchando por lo que quiero para conseguir mi sueño”, reflexionó la atleta.

Entre las expectativas de la marchista está seguir bajando su marca para en Tokio 2020 ubicarse entre las diez mejores del certamen. “Van a ser unos Juegos únicos porque qué difícil la situación que está pasando no solo el país, sino el mundo entero, así que hay que trabajar duro para poder estar entre las diez mejores del mundo”.