Dos viejos conocidos se volvieron a enfrentar en el fútbol profesional, esta vez al mando de una selección absoluta. Gustavo Alfaro, al frente de Ecuador, y Ricardo Gareca, con Perú, coincidieron nuevamente luego de varios años. Ambos experimentados estrategas se enfrentaron en siete ocasiones cuando el Tigre conducía a Vélez Sarsfield y Alfaro al Arsenal de Sarandí, cuadro que sacó campeón de la Copa Sudamericana 2007.

El Tigre y su Fortín de aquel entonces ganaron cuatro veces y empataron las otras tres. Y en este primer duelo al mando de selecciones nacionales, la historia pudo más que el presente. Gareca volvió a ganar en Quito, luego de haberlo hecho en la Eliminatoria pasada, y prolongó a ocho partidos su invicto ante Alfaro, con quien se dio un abrazo fraterno antes del arranque del partido.

El partido reunía a dos selecciones antagonistas: Ecuador peleando por permanecer en la zona de clasificación a Catar 2022 y Perú buscando su primer triunfo para salir del mal momento. La historia fue favorable para la visita.

“Fue un triunfo que oxigena la tarea del director técnico que devolvió a Perú a los mundiales, después de 36 años, aunque la urgencia por revalidar los resultados lo expuso a la crítica”, analizó sobre el adiestrador de la Bicolor el diario La Nación, de Argentina.

Por otro lado, sobre el rafaelino Gustavo Alfaro, sostiene que “desperdició una oportunidad de recuperarse de la caída con Brasil y afianzarse en el tercer puesto de la tabla de posiciones”.

Por su parte, diario Olé señala que Ecuador “no fue efectivo a pesar de haber generado bastantes chances de gol”, y posteriormente los peruanos, ”que apenas sumaban un punto, aguantaron y aprovecharon los insólitos errores defensivos de los locales, sorpresivos teniendo en cuenta las características que el profesor suele imprimirle a sus equipos”, haciendo referencia al planteamiento conservador del extécnico de Boca Juniors. (D)