En un partido complicado, en el que las opciones de victoria fueron reduciéndose con el paso de los minutos, el Milan encontró el triunfo ante el Lecce (1-0) en la cabeza del alemán Niclas Fullkrug, recién llegado al seno rossonero y ya perfectamente adaptado a lo que necesita el combinado de Massimiliano Allegri para pelear por el Scudetto.

Obligado a ganar para mantener la ventaja de tres puntos respecto al Nápoles y la estela del Inter de Milán, líder en solitario de la Serie A, el Milan sufrió muchísimo para sacar tres puntos que, de paso, ayudaron al Fiorentina a abandonar la zona de descenso en el fin de semana de la muerte del italoestadounidense Rocco Commisso, su presidente.

Dominó y generó infinidad de ocasiones. Leao anotó en la primera mitad, pero un fuera de juego lo privó de la ventaja. Pulisic rozó dos veces el tanto. Falcone, meta del Lecce, se hizo gigante con manos imposibles. Asedio constante sin premio el de un Milan que, eso sí, nunca le quitó la cara al partido. Nunca se conformó con el empate. Nunca pensó en que no podía más.

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Y ahora, con recursos en el banquillo, puede resolver las situaciones adversas con mayor facilidad. Fullkrug llegó a principios de enero precisamente para esto. Para salir al campo y marcar. Para fijar centrales. Para ser la referencia. El bajo nivel del mexicano Santiago Giménez le abrió las puertas del Milan a sus 33 años.

No las ha desaprovechado por el momento el internacional alemán. Tras apenas cinco partidos disputados, solo uno como titular, y en una semana complicada en lo personal, pues fue víctima de un robo de relojes y joyas por valor de medio millón de euros, Fullkrug celebró en San Siro su primer tanto.

Gol más que fundamental, decisivo en un partido que con el paso de los minutos se le fue complicando al Milan por el buen hacer del Lecce en defensa. Y a su más puro estilo. Llegó Salemaekers, incansable, a la línea de fondo por la banda derecha. Sacó un centro medido al corazón del área y allí, como buen delantero clásico, se elevó haciendo buenos sus casi 1,90 y corpulencia para ganar a su par y presentarse en San Siro como un jugador que puede aportar mucho esta temporada.

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Su juego casa mucho con la idea de Allegri. Y este primer tanto le ha permitido ganarse a una afición que, en el inicio, fue algo reticente a su incorporación. El germano, al rescate, se encargó de mantener al Milan segundo en la tabla, con tres puntos de margen sobre el Nápoles y a solo tres del líder. Con opciones de pelear por el Scudetto tras seis jornadas sin conocer la derrota. El Lecce, por su parte, cae a puestos de descenso. (D)