La selección de Ecuador llega al Mundial con una base sólida, pero con una alerta clara encendida. Porque si algo dejó la eliminatoria fue una certeza: la Tri tiene la mejor defensa de Sudamérica y una de las mejores del mundo.
Atacar, todavía cuesta. Ecuador fue la defensa menos batida del proceso, con apenas cinco goles recibidos en toda la clasificación, un dato que explica gran parte de su clasificación y que sostiene el proyecto desde atrás hacia adelante.
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Orden, intensidad y solidez. Pero en el otro arco aparece el problema. La Tri cerró las eliminatorias con apenas 14 goles convertidos, un registro bajo para un equipo que terminó entre los clasificados.
De hecho, solo dos selecciones marcaron menos, y ninguna de ellas irá al Mundial: Venezuela y Perú. El dato no es menor.
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De cara a la Copa del Mundo, ese déficit ofensivo se convierte en una de las principales tareas para el cuerpo técnico encabezado por Sebastián Beccacece, que tendrá que encontrar soluciones para darle más peso al ataque sin perder el equilibrio que hoy es su mayor fortaleza.
Y más aún considerando el escenario que se viene. Ecuador formará parte del grupo E del Mundial 2026 junto a Alemania, Costa de Marfil y Curazao.
Porque ante selecciones de mayor jerarquía o contextos más cerrados, la diferencia muchas veces está en una jugada, en una definición, en ese gol que hoy a Ecuador le está faltando. (D)