Toma, por cronómetro, 27 décimas de segundo pronunciar “50 años”. Decir aquello apenas dura lo que un rápido pestañeo. Sin embargo, en cuanto a equivalencia en el tiempo, 50 años son toda una vida. Es medio siglo lo que ha transcurrido desde el 30 de noviembre de 1973 a la fecha. ¿Abrumador? No para Jorge Barraza, quien el jueves pasado festejó sus primeros 18.263 días como periodista deportivo. Lo hizo en silencio, con perfil bajo. Pero la noticia del aniversario la filtró alguna fuente indiscreta que le ‘falló’ al santafesino, también escritor.

“A nadie le dije (lo de los 50 años)”, reconoce Barraza, quien hasta hoy no entiende cómo en el continente se conoció que el 30 de noviembre del 2023 cumplió 50 años de haber dado el puntapié inicial en un oficio que lo convirtió en una figura estelar del periodismo. El largo y fecundo viaje comenzó en las páginas del diario Crónica, de Buenos Aires, y en ese tránsito Barraza es hoy uno de los columnistas deportivos más prestigiosos de América.

Jugando contra fantasmas

El primer partido

En noviembre del 2013 se animó a contar cómo fue su estreno como periodista. Lo hizo en una columna para EL UNIVERSO, al que Barraza está unido desde la era de la máquina de escribir. “Un día como hoy, hace justo 40 años, de una casa blanca de un barrio humilde partió un chico hacia su destino: iba a hacer su primera crónica oficial. La noche en vela producto de la emoción, el cuerpo tieso a causa del nerviosismo, la ansiedad martillándole a cada momento, tomó desde muy temprano las últimas providencias y marchó en comisión”.

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¿Qué hacer con la Copa Libertadores...?

“La libreta de apuntes nueva, escogida cuidadosamente en la librería, en un bolsillo; tres lapiceras (por cualquier cosa) en el otro, la ropa impecable, recomendada especialmente a la madre, porque la buena imagen de un hombre de prensa representa mucho. La credencial, celosamente guardada”.

Así avanzaba el relato de Barraza sobre el periodista novato en el día de su debut: “El pecho reventándole de pasión, el novato tomó el bus contando calle por calle hasta llegar, una hora después. Había sido destinado a cubrir la información de Victoriano Arenas versus Juventud Unida, partido de fútbol de Primera D, para el popular diario Crónica, que en ese 1973 tiraba 750.000 ejemplares por día entre sus tres ediciones: matutina, vespertina y sexta”.

‘Parecían venidos de Marte…’

‘El Gráfico’, legendario

Por teléfono, el joven aprendiz de periodista, de 18 años de edad, se comunicó con la redacción de Crónica y apenas pudo dar el resultado, antes de que le colgaran el teléfono: Victoriano Arenas 4, Juventud Unida 1.

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Este es el remate de la columna: “Al día siguiente, casi sin dormir pensando en mil triunfos periodísticos, se levantó a las seis de la mañana y corrió a la estación de tren a comprar el diario. Fue derecho a deportes, a la página del ascenso. Allí estaba, casi insignificante, mezclado en un fárrago de resultados: ‘Victoriano Arenas 4, Juventud Unida 1′. Pelado, sin más. No obstante, sintió una súbita alegría, se dirigió al vendedor y le confió, orgulloso: ‘Esto lo hice yo’. Un día como hoy, hace justo 40 años, nacía un cronista deportivo. Ese cronista era yo”.

Terminada la etapa en Crónica, la consolidación llegó pronto, de la mano del prestigio. Jorge Barraza tuvo el capítulo consagratorio de su carrera al ingresar a la revista deportiva más importante, representativa y respetada en la historia de América Latina: El Gráfico. Una especie de clásico de la escritura periodística de vuelo literario, casi una Biblia en español del periodismo.

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Autor de libros

Ingresó en 1989 a la Conmebol para revolucionar el área de prensa del organismo rector del balompié de Sudamérica. Barraza fue el director de una elegante revista editada en español e inglés, la cual llegaba a 204 países con información, estadística, historia, entrevistas con leyendas del balompié, y las últimas novedades en cuanto a publicación de libros de periodistas de las diez naciones que conforman la CSF.

En la Conmebol, Barraza dejó un legado invaluable con la publicación de una obra clave: varios libros con la historia de la Copa Libertadores y de la Copa América, todos en lujosas ediciones, pasta dura, abundante material fotográfico y una abrumadora cantidad de alineaciones y detalles minuciosos.

Por cuenta propia hizo que vieran la luz libros como Erico para siempre. Vida de Arsenio Erico; Fútbol de ayer y de hoy; ¡Alfredito, Alfredito!; James en la cima del mundo; Orgullo nacional; La máxima hazaña del fútbol mundial; Yo, el Bocha. Vida de Ricardo Bochini; Peñarol, pionero de América; Nacional, gigante tricampeón; Pioneros, una historia de la Copa América, entre otros.

En EL UNIVERSO

Barraza se vinculó a EL UNIVERSO en abril de 1990, cuando Otón Chávez Pazmiño era editor de Deportes. Originalmente, el acuerdo laboral solo iba a abarcar la cobertura de la Copa del Mundo de Italia, de aquel año, para el Diario, pero el que sería un nexo corto tiene ya 33 años y nueve mundiales de la FIFA y doce ediciones de la Copa América cubiertos.

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El 10 de junio del 2020, Barraza escribió así sobre su relación con este Diario : “EL UNIVERSO es un templo del periodismo ecuatoriano. Durante estos años he escrito en la mayor de las libertades. Es un honor, sin duda, pero mucho más una alegría. Gracias también a esa columnita semanal -luego se hicieron dos- conocí un país maravilloso, generoso, que aprendí a amar: Ecuador. Y una ciudad que siento mía: Guayaquil. He viajado decenas de veces y nunca me sentí extranjero en ella. La he visto crecer y embellecerse como he visto evolucionar al fútbol ecuatoriano hasta convertirse en una fuerza importante del continente a nivel de selección y de clubes”.

El 30 de noviembre de 1973 nacía un cronista deportivo. Ese cronista era Jorge Barraza. (D)