El Real Madrid trabaja en una renovación de la plantilla. De la mano de Carlo Ancelotti, el club pretende dar salida a los futbolistas cuya etapa ha finalizado para hacer hueco tanto a los cedidos como a chicos de la cantera, a los que el italiano dará mucha presencia. El problema es que los futbolistas que están en la rampa de salida han parado operaciones a la espera de que empiece la pretemporada para decidir cómo actuar. Si bien algunos equipos han mostrado un tibio interés a lo largo de estas semanas, el Madrid, de momento, no ha recibido ofertas por ninguno.

La idea de algunos jugadores es esperar a la pretemporada para, después de hablar con Carletto, tomar una decisión. Es el caso de Isco, que bajo las órdenes del italiano rindió a su mejor nivel durante su primera etapa. Eso sí, va a tener difícil seguir teniendo en cuenta que Odegaard vuelve de cesión y que el club prefiere hacer hueco a otros jóvenes como Brahim. Es el mismo caso de Marcelo, aunque el brasileño ni siquiera contempla marcharse en este momento. Su continuidad provocaría que la directiva le tuviese que buscar un equipo a Miguel Gutiérrez para la temporada que viene en calidad de cedido. Mariano es el otro futbolista que está en la rampa de salida, pero al que será difícil encontrar destino. El año pasado ya hubo varios equipos interesados, pero su ficha de 4,5 millones de euros por temporada fue un obstáculo demasiado alto, y podría volver a serlo este mercado. En los tres casos, el club pondría facilidades en su marcha.

El Madrid tampoco ha recibido ofertas por esos jugadores de la plantilla que son susceptibles de ventaVarane, por ejemplo, tiene varios interesados detrás, pero ninguno ha llamado de momento a las oficinas de Valdebebas. ChelseaPSG o United han contactado con su agencia, pero no se han animado a presentar una oferta en firme. Futbolistas como Hazard o Asensio, con los que se cuenta pero no se descarta una salida si llega una buena propuesta, tampoco han tenido pretendientes.

“Está todo muy parado”, comentan fuentes del mercado a este periódico. “Antes de la pandemia, en mayo ya tenías gran parte del trabajo hecho. Ahora, eso es muy difícil” añaden. La sensación es que, si bien hay interés por parte de los equipos a realizar fichajes, la idea es afinar el tiro lo máximo posible y no arriesgar, siempre buscando minimizar el coste. Tampoco se contemplan grandes inversiones por jugadores que no estén contrastados o que no se encuentren en su mejor momento. Esto complica al Madrid, que tiene descartes que llevan tiempo lejos de su mejor nivel. Además, los pocos fichajes que lleguen esta temporada (Mbappé y, quizás, algún refuerzo en defensa), dependen en gran parte de liberar masa salarial. La operación salida está atascada y va para largo. (D)