El buque futbolístico de Sergio Ramos leva anclas y parte desde el Puerto de Indias hacia un lugar todavía indeterminado: tras la emotiva aventura que supone regresar a casa durante un año, el camero enfoca su futuro con un cambio de aires que, si bien en lo futbolístico podría depararle, como aquellos que embarcaron desde el Guadalquivir en el Siglo de Oro, un viaje al Nuevo Mundo, no parece que vaya a perjudicar su imperio económico, sustentada en un follaje empresarial, una serie de ramas, que hacen del árbol de sus inversiones una auténtica selva de profundas raíces.

El empeño del central en los negocios es nítido por la cantidad de años que lleva buscando la rentabilización de su patrimonio, así como la diversificación que hace del mismo. Son varios los sectores en los que Ramos ha decidido emplear su dinero: desde el arte hasta los animales y pasando por el mercado inmobiliario.

Del negocio de caballos a la colección de arte contemporáneo

Quizá uno de sus movimientos más populares sea la Yeguada SR4, negocio en el que plasma su pasión por los caballos. “Nace por el amor y la afición a la cultura andaluza y a nuestras tradiciones de su propietario, Don Sergio Ramos García”, reza su página web.

Publicidad

Se trata de un reconocido criadero ubicado en una finca de su propiedad, en Bollullos de la Mitación, en Sevilla; de ahí han salido distinguidos corceles, como Yucatán, campeón del mundo en 2018, o Álamo, que fue vendido el año pasado por un millón y medio de euros y con el que Sergio Álvarez Moya, antiguo marido de Marta Ortega, compitió no pocos años.

No es sólo una fuente de cultura y espejo de su pasión. La yeguada es la basa que sustenta uno de sus pilares económicos más robustos: tal y como recogió Forbes hace tres años, el ejercicio correspondiente a 2019 cerró con activos de 70 millones de euros ($ 78 millones) y una cifra de negocio superior a los $ 3′500.000.

Es decir, la Yeguada SR4 supone uno de los negocios más rentables del camero, a pesar de la mala racha que parece arrastrar en los últimos meses: Albis Inversiones 2008 S.L., sociedad de la que Ramos es administrador único, acumuló, tal y como recogió El Confidencial, unas pérdidas de casi 5 millones de euros ($ 5′500.000) desde su creación, haciendo de esta empresa una verdadera montaña rusa, publica diario AS.

Publicidad

Dando un giro de 180 grados e internándose en lo puramente cultural, tanto Ramos como su mujer, Pilar Rubio, mantienen un curioso idilio económico con el arte contemporáneo, rama artística de la que se consideran unos enamorados.

Tal es así que, incluso, llegaron a formar una colección bautizada como la Sergio Ramos Collection y que cuenta con obras de muy diferente calado, que van desde creaciones del neoyorquino Phil Frost hasta un Banksy, pasando por un cuadro de Jian Genovés y las rúbricas de Manolo Valdés y Alex Katz.

Publicidad

Un imperio inmobiliario y la aplicación de rastreadora de planes

La joya de la corona de este Yggdrasil económico radica en sus movimientos dentro del sector inmobiliario. Apenas había comenzado su carrera futbolística, cuando, siendo entonces joven promesa del Sevilla, decidió fundar la empresa Sermos 32 S.L., cuya fecha de constitución se enmarca a finales de 2004.

A través de esta entidad maneja sus propiedades urbanísticas, resistiendo el envite de las malas rachas y surfeando las olas del negocio hasta tocar una considerable cresta de beneficios.

En la lista de esta empresa quedan inmuebles tales como una vivienda unifamiliar situada en Bormujos, localidad cercana a la capital hispalense, de 340 metros cuadrados y más de 500 de superficie o el conocido un chalet de Alcobendas, en La Moraleja, que adquirió dos años después de aterrizar en el Real Madrid.

Todavía puede haber un último giro. Ramos es uno de los inversores de la aplicación Fever, una startup que rastrea y encuentra planes de ocio cercanos a la ubicación de quien la utiliza.

Publicidad

Todas las velas son importantes en el barco económico del camero, que ahora zarpa junto a él desde el Puerto de Indias en busca de otro muelle futbolístico. (D)