Franz Beckenbauer (1945-2024), el valiente y formidable futbolista al que ni siquiera un hombro dislocado lo pudo sacar de la cancha en el imborrable Partido del Siglo, perdido 4-3 por Alemania frente a Italia, en semifinales del Mundial de México 1970, llevaba años retirado de la actividad pública en Salzburgo (Austria), cerca de su Baviera natal. Su precaria salud había limitado mucho sus apariciones.

Cuando cumplió 75 años, en el 2020 en plena pandemia del COVID-19, Beckenbauer habló de la muerte y su futuro fallecimiento en un documental en la televisión pública alemana ARD, admitiendo que esa próxima perspectiva le generaba preocupación. “La incertidumbre me preocupa”, afirmó entonces ante el desconocimiento de qué ocurre después de la muerte.

También la mala salud del Káiser motivó que en enero de 2023 no pudiera viajar a Brasil para el funeral de O Rei Pelé, con el que jugó una temporada en el Cosmos de Nueva York. En agosto del mismo año también se ausentó de la tradicional reunión anual de los campeones mundiales alemanes de 1990. Todo ello disparó los rumores sobre su estado. Se había tenido que someter a varias operaciones y hace unos meses había perdido la vista del ojo derecho.

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Franz Beckenbauer (i) presidente del Comité Organizador del Mundial de Alemania fue condecorado por el entonces presidente de la República, Alfredo Palacio, en febrero del 2006. Foto: Archivo

Rompió con el protocolo

En Ecuador dos veces. Una en 1978, primero como brillante jugador del Cosmos, con el que enfrentó a Barcelona SC en el estadio Modelo (1-1), y luego en el 2006, durante una visita de 38 horas a Guayaquil y Quito, como presidente del Comité Organizador de la Copa del Mundo de ese año, en su país. Aquella vez final, el germano resaltó el cariño con que fue recibido.

El 12 de febrero del 2006 llegó al país y asistió a tres actos: estuvo en el Municipio de Quito, en la presidencia de la República y en la Federación Ecuatoriana de Fútbol. Beckenbauer fue declarado huésped ilustre de la capital por Paco Moncayo, alcalde de la ciudad. Después, el presidente Alfredo Palacio lo condecoró y a las 12:30 viajó a Guayaquil, donde en la noche recibió un homenaje por parte de la FEF. Posteriormente viajó rumbo a Paraguay donde continuó su gira.

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De la estancia del Káiser en Quito EL UNIVERSO publicó que “rompió con el protocolo y la formalidad. Su humildad y su sentido del humor fueron la mejor bienvenida anticipada para los ecuatorianos en el Mundial 2006 .En el teleférico le entregó al alcalde Paco Moncayo una camiseta de la selección alemana firmada por la actual oncena de jugadores. Beckenbuaer repitió dos veces en su discurso que su deseo en el Mundial es que la Tricolor gane todos los compromisos, excepto el que jugará en la primera fase ante Alemania (fue derrota de la Tri 3-0, el 20 de junio del 2006 en Berlín)”.

No olvidaba a Barcelona SC

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“Deseo que se produzca un empate”, dijo diplomáticamente. En tono de broma afirmó que estaba dispuesto a que su viaje sirviera para firmar un convenio o pacto para que las dos selecciones no se hagan daño en ese partido mundialista. Luego del acto organizado por la presidencia de la República y cuando salía con dirección a Guayaquil, Beckenbuaer se dio tiempo para saludar a los transeúntes que se encontraban en el centro de Quito. Algunos le invitaban a dar un paseo y él, sin entender el idioma español, sonreía”.

Al día siguiente de la distinción que le ofreció la FEF, en Guayaquil, el campeón del mundo como jugador, en 1974, y como entrenador de Alemania, en 1990, declaró: “Siempre me impresionó la enorme hospitalidad que tiene este país. Lo conocí cuando en 1978 con el Cosmos vine a jugar contra Barcelona en Guayaquil. En aquella época ya sentía esto y esta vez me ha impresionado más”. La estancia en Ecuador del Káiser “fue corta (38 horas), pero emotiva y de sorpresas para el dirigente alemán, según lo confesó en un acto especial que se realizó en el hotel Hilton Colón”, del Puerto Principal.

Bromas del ‘Káiser’

Según EL UNIVERSO, la visita fue “emotiva porque Beckenbauer observó las muestras de cariño dispensadas por el pueblo ecuatoriano. Sorpresiva, por los reconocimientos que recibió por parte del Municipio de Quito, la presidencia de la República, la FEF y del Congreso Nacional”.

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Aquella vez, en febrero del 2006, el símbolo del balompié germano habló de los compromisos mundialistas que le le esperaban a la Selección contra Polonia, Costa Rica y Alemania. “Del primero, Beckenbauer señaló que será un encuentro importante, aunque no pronosticó un ganador; contra el segundo, ve favorito a Ecuador ante los ticos, pero señaló que no hay que subestimarlos”.

Del duelo contra Alemania “vaticinó un empate a dos goles.’Con los defensas que nosotros tenemos (en referencia al equipo de su país) bien podríamos llegar al dos a dos’, bromeó el Káiser, desatando una risa general. ‘Pero yo ya le dije a Luis Fernando Suárez que puede ganar todos los partidos menos frente a Alemania”, recalcó Beckenbauer”, publicó este Diario sobre el superastro del Bayern Munich, Cosmos de Nueva York, Hamburgo y la selección alamena. (D)