El Real Madrid, sin Kylian Mbappé y con siete bajas, invoca el ambiente de las noches mágicas en competición europea en el Santiago Bernabéu, acudiendo a la mística con la que hizo real lo que parecía imposible ante el Manchester City en el pasado, y busca una proeza antes de la cita con el Etihad y las ganas de revancha del equipo de Pep Guardiola.

(D)