El traslado desde Quito a Guayaquil de la selección de Ecuador no ha sido confirmado por la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF). Sí genera mucha expectativa la posibilidad de que la Tricolor regrese al puerto principal para afrontar un partido -al menos- de la eliminatoria sudamericana para el Mundial de Catar 2022. ¿El rival? Otro que juega sus encuentros de local en una ciudad de altitud (La Paz, 3.640 metros): el combinado de Bolivia.

La Tri inició el proceso al Mundial Catar 2022 como local en el estadio Rodrigo Paz Delgado, en Quito; sin embargo, para el duelo del 7 de octubre ante la Verde, la FEF abre la opción de cambiar la sede a Guayaquil.

“Conversé personalmente con William Poveda (director de Competiciones de la FEF) y Francisco Egas (presidente) sobre el pedido que hace el cuerpo técnico para jugar el próximo partido contra Bolivia en Guayaquil, tomando en cuenta que los tres juegos que siguen son en el llano, con calor y alta humedad”, reveló Diego Castro, directivo de Liga de Quito, en charla con la radio Mundo Deportivo.

Después de casi 24 años, con el Olímpico Atahualpa y el Rodrigo Paz Delgado establecidos como búnkeres de la Selección en un contexto de intimidación a los rivales que llegaban procedentes del llano, la pelota podría empezar a rodar en condiciones diferentes a las de antaño, a las que estaban arraigadas en la rutina en las dos últimas décadas en los 2.850 metros de altitud de Quito.

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El Monumental Banco Pichincha, propiedad de Barcelona Sporting Club, sería el escenario elegido por las autoridades de la FEF para que Ecuador sea anfitrión de Bolivia en la undécima jornada del premundial.

Según información preliminar de El Canal del Fútbol, emisora oficial de la Selección, “prácticamente, es un hecho. Ecuador va a jugar ante Bolivia en el estadio Monumental de Barcelona”.

La última ocasión que Ecuador jugó en Guayaquil, en el marco de las eliminatorias mundialistas, fue el 12 de octubre de 1997 frente a Bolivia precisamente, en un partido clasificatorio al Mundial de Francia 1998. El triunfo fue para el anfitrión, por 1-0, con gol del argentino nacionalizado ecuatoriano Ariel Graziani.

En mayor o menor medida los ‘legionarios’ de la Tri que sean convocados para la triple fecha de octubre darán cuenta y razón de si es cierto que los 2.850 metros de altitud de Quito no es más para varios tricolores un aliado para ganar partidos en casa. Si llega ese día, lo comprobará el seleccionador Gustavo Alfaro.

Hay un antecedente en torno al debate sobre si hay alguna ventaja para Ecuador jugando en la capital. La confesó el pasado julio el mediocampista Cristhian Noboa, quien milita en el FK Sochi ruso: “Cuando vienes a Quito, ya desadaptado, te cuesta; y si vienes sin ritmo de partidos te cuesta el doble”.

“(Fisiológicamente el jugador ecuatoriano que se marcha de la altura a jugar al llano) se olvida de cómo jugar en Quito. Yo cada vez que subo (a la capital) tengo que tomar una pastilla y nivelar los niveles de oxígeno, porque me cuesta, incluso cuesta al momento de dormir. Cuando te vas de aquí y te toca regresar, eres una persona nueva para esto”, explicó Noboa en entrevista con EL UNIVERSO. (D)