Un doblete de Fermín en la primera mitad, y los goles de Olmo y Lewandowski en la segunda descongelaron a tiempo al Barcelona en el Eden Arena, donde logró una victoria ante el Slavia de Praga (2-4) que le permite depender de sí mismo, en la última jornada, para clasificarse directamente para los octavos de final de la Liga de Campeones.


