Partido de locura, con la ayuda tecnológica y el VAR a la orden del día, pero resuelto a favor del Chelsea, con 3-1 en visita al Tottenham Hotspur, que se frenó en la búsqueda del liderato en la Premier League.

Fueron cuatro los goles anulados por el VAR, uno al ecuatoriano Moisés Caicedo, que se quedó con ganas de celebrar tras un potente remate desde fuera del área.

¡Pero era un golazo! El VAR anula el tanto de Moisés Caicedo para el Chelsea

El juego en el Tottenham Hotspur Stadium, además de las anotaciones que no subieron al marcador, registró 2 expulsiones, 8 tarjetas amarillas, un total de 21 minutos de adición entre la primera y la segunda parte del juego, y el hat trick de Nicolas Jackson para inclinar el partido a favor de la visita.

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Fue una guerra, una auténtica batalla, un partido de otra época e impredecible en un fútbol tan predecible como el actual, en el que cada detalle parece estar medido al milímetro.

Pero por una noche, todas esas leyes del fútbol moderno saltaron por los aires y se disfrutó de una pelea de antaño, salpicada eso sí por la tecnología, que apareció a cada instante para revisar y discutir las decisiones sobre el campo.

Con un Tottenham invencible y un Chelsea incapaz de ganar a nadie, el gol a los seis minutos de Dejan Kulusevski, en una jugada con fortuna, ya que su disparo dio en Levi Colwill y despistó a Robert Sánchez, pareció marcar el rumbo del partido y detonar otro desastre de los de Stamford Bridge.

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Cuando ocho minutos después, Heung-min Son hizo el 2-0, Mauricio Pochettino tragó saliva. Se venía una noche dura, pero ese tanto del surcoreano fue el inicio del circo. El juez de línea lo anuló por fuera de juego y el VAR lo corroboró. Fue el vuelo de mariposa que cambió el partido, el momento que comenzó el carrusel de despropósitos.

Porque unos minutos después, a Raheem Sterling le anuló el VAR un tanto por ayudarse de la mano en el control.

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Mientras Sterling definía la jugada en la otra parte del campo, Cristian Romero le pegó una patada sin balón a un jugador del Chelsea. Al revisar la tecnología las acciones, solo se quedó con la mano de Sterling.

El argentino, eso sí, lo pagó más tarde. Vino el karma, cuando en un gol de Moisés Caicedo -anulado por fuera de juego-, el VAR primero determinó la posición antirreglamentaria de Nico Jackson en la jugada -intervenía en la visión de Vicario- y una ver corroborado eso, observó que el Cuti se llevó con los tacos por delante la pierna de Enzo Fernández.

Tras ir al VAR, Michael Oliver, que nunca olvidará este partido, señaló los once metros y expulsó al argentino. Desde el punto de penalti, Cole Palmer, no sin antes tocar en el guante de Guglielmo Vicario y en el palo, estampó la pelota en la red para el 1-1.

Y las cosas empeoraron para los Spurs, se lesionaron James Maddison y Micky Van de Ven. Perdieron a su mejor jugador en ataque y a sus dos mejores defensas en 45 minutos.

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Con diez futbolistas, Tottenham fue al triunfo, pero Destiny Udogie se fue expulsado al 55; sin embargo, el técnico Ange Postecoglou paró su equipo en el medio campo y evitó el gol hasta el minuto 75, cuando Chelsea encontró el camino al tanto con Jackson, que puso el 2-1.

Eric Dier anotó en puerta del Chelsea, pero el grito de gol en el Tottenham Hotspur Stadium se apagó con la decisión del VAR: fuera de juego.

Los locales tuvieron el 2-2. Son Heung-Min remató abajo y salvó Robert Sánchez. En el contragolpe llegó Jackson y anotó el 3-1 (90+4 minutos).

El mismo atacante senegalés puso el 4-1 (90+7 minutos) para firmar su primer hat trick con la camiseta del Chelsea.

Tras 52 partidos invicto en casa, Postecoglou perdió su récord. Tras once jornadas, el Tottenham por fin perdió. Luego de una batalla brutal, el Chelsea por fin ganó. Los Spurs pierden el liderato en favor del Manchester City, que les saca un punto, mientras que los Blues son décimos, con quince unidades, a siete de los puestos europeos. (D)