Ecuador tendrá un nuevo reto en la fecha FIFA cuando visite a Países Bajos, y lo hará en un escenario de primer nivel: el Philips Stadion, un estadio con historia, modernidad y hasta huella ecuatoriana.
El compromiso, programado para este martes, 31 de marzo, se disputará en la casa del PSV Eindhoven, uno de los clubes más importantes de Europa. Este recinto, inaugurado en 1910 bajo el nombre de Philips Sportpark, nació dentro del complejo de la empresa Philips, multinacional que también fundó al club.
Ubicado en la provincia de Brabante Septentrional, el estadio cuenta actualmente con una capacidad para 35.000 espectadores, todos con asientos cubiertos y equipados con calefacción, una característica clave para enfrentar las bajas temperaturas del fútbol europeo.
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Uno de los aspectos más llamativos del Philips Stadion es su iluminación, considerada entre las mejores del mundo. Gracias a la tecnología desarrollada por su propio sponsor, el recinto ofrece una visibilidad tan potente que incluso los partidos nocturnos parecen disputarse a plena luz del día.
Además, el estadio está diseñado para diferentes tipos de experiencia: cuenta con zonas familiares para menores de edad, sectores para hinchas que prefieren alentar de pie durante todo el encuentro y espacios corporativos con restaurantes destinados a eventos y negocios.
Sin embargo, no siempre fue así. Antes de la Segunda Guerra Mundial, el estadio tenía capacidad para apenas 18.000 personas, hasta que fue destruido por un bombardeo. Su reconstrucción llegó en 1958, marcando un antes y un después en su historia.
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Pero más allá de su infraestructura, este escenario guarda un recuerdo especial para Ecuador. Entre 2006 y 2009, Édison Méndez defendió los colores del PSV, disputando más de 100 partidos y conquistando títulos en el fútbol neerlandés, dejando una huella imborrable en ese césped que ahora volverá a pisar, simbólicamente, la Tri. (D)


