Ni Victoria Adams la cantante ni David Beckham el futbolista. Por separado ambos no son tan fuertes como en matrimonio: los Beckham. Así lo revela el escritor Tom Bower en el libro La casa de Beckham, donde cuenta que la pareja tuvo un crisis muy fuerte en tiempos recientes durante la que hicieron vidas separadas y no se hablaban, pero que superaron por el bien de la marca.

Una crisis que nada tuvo que ver con la aparición de Rebecca Loos en sus vidas, sino que esta habría sido mucho más reciente, hace unos ocho años.

“Aunque los Beckham no pudieron ocultar sus vidas separadas, se mantuvieron unidos para apoyar a la marca”, comenta Bower, quien cuenta una vida familiar menos idílica que la mostrada en el documental de Netflix, hecho por la productora del exfutbolista.

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Los problemas a los que se refiere Bower comenzaron en 2016, momento en el cual él pasaba más tiempo en Miami y ella optó por quedarse en Londres, publica diario AS.

“Durante la Semana de la Moda de Londres de ese año, le pidió a Beckham que regresara a Londres para cenar en su tienda de Dover Street. Al final de la celebración, ella debió haber deseado que él se hubiera quedado en Estados Unidos. Este se quedó sentado mirando a sus invitados. Algunos susurraron que los dos se habían visto envueltos anteriormente en una pelea de malas palabras”. Al poco él estaba ya en Heathrow para volver a Estados Unidos.

Una difícil situación entre ellos que duró aproximadamente dos años, durante los cuales al parecer habrían filtrado a la prensa informaciones malas del otro a través de sus propios publicistas.

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“Como reflejo de la acritud entre los Beckham, los dos publicistas comenzaron a competir en lugar de colaborar para promocionar a su propio cliente. Ambos contaron historias negativas sobre el otro lado a sus periodistas sensacionalistas favoritos”, dijo.

El valor de la marca

Tras una serie de desencuentros, según cuenta el escritor, es finalmente la diseñadora quien toma la decisión de apostar por su matrimonio, ya que ambos se dan cuenta de que su marca es más fuerte estando unidos.

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“El estatus y la supervivencia (de David) habrían desaparecido sin la determinación de Victoria de mantener la ilusión de una familia feliz”, dice Bower.

“Ella protegió firmemente la marca. A cambio, él continuó financiando su negocio de vanidad. Es poco probable que su pequeña casa de moda llegue a ser realmente rentable, pero sus seguidores aprueban plenamente su férrea ambición a pesar de la monótona repetición de las entrevistas promocionales”, concluyó. (D)