Apenas en una de las 17 fechas del Clausura 2022 del fútbol de México, torneo jugado entre el 6 de enero y el 29 de mayo pasados, Jefferson Montero disputó un partido de 90 minutos en el Querétaro Fútbol Club, según el sitio especializado Transfermarkt (que posee base datos de más de 833.000 futbolistas, y más de 1′150.000 fichas de partidos). No marcó goles con los llamados Gallos Blancos, y en cancha sumó 330 minutos en los nueve compromisos en que fue tomado en cuenta (en uno de ellos actuó 8 minutos).

Al final de la campaña, la dirigencia queretana hizo lo mismo que otros clubes en la última década, respecto al ecuatoriano: ponerlo en la lista de transferibles por bajo desempeño. Esa ha sido la constante en la trayectoria del riosense Montero, de 32 años, desde que fue traspasado por primera vez al balompié de Europa, en el ya lejano 2009. Otras veces su alejamiento del equipo que lo fichó se debió al desinterés por renovar el préstamo con la institución dueña de sus derechos.

Surgido en el 2007 como una aparente promesa de crack en la máxima división de Ecuador, con la camiseta de Emelec, y luego adquirido por el Independiente José Terán (hoy Independiente del Valle) en los últimos diez años hay tres factores que no han variado en la carrera de Montero: la baja de rendimiento sostenida y dramática, la disminución de su cotización, y la notable merma de sus facultades futbolísticas, las que en determinado momento hicieron presumir que podría llegar a distinguirse internacionalmente en los campeonatos más importantes del planeta. De su explosividad y su capacidad de desequilibrar en el regate mano a mano no queda nada.

Actualmente, cuando se difunde que Montero podría retornar a Ecuador, siempre y cuando sus pretensiones salariales “se ajusten” a las cifras que se pueden pagar en el país, llama la atención entre periodismo y afición la forma en que se manejan los mercados de pases en el mundo del fútbol. ¿Está el tricolor en capacidad de exigir sueldos como los que se pagan en México, dado su discreto presente deportivo?

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Los empresarios, que para eso están, no dejan de conseguir propuestas de trabajo a sus representados, pese a que en casos específicos las credenciales de los elementos ofrecidos son pobres desde hace mucho tiempo. También son un enigma las razones que llevan a los directivos a insistir en la contratación de jugadores que de manera permanente ha dado malos resultados en sus equipos anteriores.

¿Fichaje estrella?

Montero es promocionado intensamente como “el fichaje estrella del 2022″, si llega a Nueve de Octubre. Se habla del “regreso de una joya”. Se publicita la “revancha en Ecuador de un histórico”. Y se afirma que en Perú hay “conmoción” por una eventual incorporación del tricolor al Alianza Lima. ¿Es real todo aquello? Por supuesto que no.

¿Cuánto puede ayudar Montero a la pretensión octubrina de salvar la categoría para volver a jugar en la serie A en el 2023? Si se cree que puede aportar poder ofensivo el último gol que hizo fue el 19 de febrero del 2019, cuando militaba en el West Bromwich Albion, de la segunda división de Inglaterra. Se lo marcó al Queens Park Rangers. No anotó más tantos en ese club, donde solo jugó cuatro veces en 121 minutos. Y si la esperanza es que abastezca a sus eventuales compañeros de ataque en Nueve, Montero registra cuatro asistencias para gol en tres años.

En partidos de primera categoría Montero no celebra un tanto anotado por él hace 3.753 minutos, detalla la estadística de FootballDatabase. Ocurrió el 2 de junio del 2018, cuando Emelec derrotó 3-0 al Técnico Universitario en el estadio Capwell. El nacido en Los Ríos hizo el segundo gol, al minuto 55.

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Jefferson Montero, en su retorno al fútbol ecuatoriano con Emelec. Foto: Archivo

Mal paso por Emelec

Hace cuatro años el público ecuatoriano tuvo la oportunidad de atestiguar en vivo y en directo el notorio declive de Montero. De la Turbina ya solo quedaba el apodo. La notable imagen de Montero como elemento clave de Ecuador en la eliminatoria rumbo a Brasil 2014 es cada vez más difusa.

En una información publicada el 24 de abril del 2018 este Diario realizó un análisis del fugaz e improductivo paso del tricolor por Emelec, que se arriesgó a repatriar a Montero como ‘refuerzo’. “El pasado 28 de febrero Emelec presentó a su fichaje estelar, el que seguramente, aunque no se han dado cifras oficiales, por venir de Europa, implicó el pago de grandes cantidades de dólares por su préstamo”, decía EL UNIVERSO.

La nota agregaba que “se ha repetido lo que ha ocurrido con él en el Viejo Continente: poco tiempo de juego porque en cuatro juegos por el certamen nacional solo ha actuado 143 minutos, de 360 posibles; y lesiones: en tres fechas estuvo inactivo por cuestiones médicas”.

¿Fueron revisados los antecedentes inmediatos de Montero antes de acordar con los millonarios un préstamo por un semestre? Venía de jugar 55 minutos en el Getafe de España. No completó en esa escuadra el tiempo oficial que dura un partido. Incluso, antes de retornar a Ecuador ya no era convocado por el conjunto madrileño. Según las estadísticas del portal FootballDatabase y del diario AS, Montero fue alineado solo cuatro ocasiones en el Getafe antes de su vuelta al país.

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“El fichaje de Montero es una inversión tirada al agua. No veo por dónde la dirigencia (de Emelec) busque renovar el contrato”, anticipó Mario Canessa, columnista de Marcador. Efectivamente, el 30 de junio del 2018 los directivos eléctricos no hicieron ningún intento con sus pares del Swansea City por extender la cesión del jugador hasta el final de esa temporada.

Según Montero, su fracaso en Emelec tuvo causas extradeportivas. “Un día fui a concentrarme, voy en mi coche, y al día siguiente me rompieron los frenos. Fue algo increíble. Tenía que estar con gente que me cuide, no podía estar tranquilo. Pasé un calvario. En algún rato contaré lo que pasó en Emelec, porque muchos me cuestionaron por mi rendimiento”, aseguró tras irse.

Pero con corte o no de frenos, en España y Gran Bretaña la carrera de Montero nunca levantó vuelo. En julio del 2009, por $2 millones, lo fichó el Villarreal, con el que firmó un acuerdo por cinco temporadas. “Me gustaría incluso acabar mi carrera en el Villarreal porque estoy muy a gusto acá”, confesó el ecuatoriano en el 2010. Sin embargo, la permanencia en el terreno fue de solo 715 minutos en ese conjunto. Lamentablemente, elogios y brillo tuvo con el Submarino Amarillo únicamente en partidos amistosos, o en alguno que otro encuentro con el Villarreal B, con el que hizo 10 goles.

Jefferson Montero (i) en su paso por el Villarreal de España. Foto: Archivo

De un equipo a otro

Según AS y FootballDatabase con el primer plantel del Villarreal anotó un gol. Transfermarkt le atribuye dos tantos en las filas del Swansea City, de Gales, en 84 partidos, uno de ellos en la Liga Premier (contra Stoke City) y otro en la Copa de Inglaterra (ante el Oxford City, en el 2016).

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En el Levante, en el 2011, Montero pasó inadvertido: de 990 minutos posibles solo entró en acción en 529. En once duelos no convirtió goles. En el Real Betis tuvo más tiempo en el campo de juego al ser alineado, en el 2012, en 34 compromisos de la liga española.

Con el cuadro de Sevilla dio tres pases gol, pero su promedio anotador se mantuvo en cifras paupérrimas: 0,33. El 10 de marzo del 2012 se dio un gran gusto: Montero hizo su único tanto con la camiseta verde y blanca. Fue ante el Real Madrid, que visitaba el estadio Benito Villamarín. Ante más de 50.000 personas batió el ecuatoriano al portero Iker Casillas, aunque aquello no bastó para evitar la derrota 3-2 ante los merengues de José Mourinho.

La irregularidad e intrascendencia del papel que ha cumplido en sus respectivos clubes, en una década, se refleja en los interminables saltos que Montero hace de un equipo a otro: once camisetas distintas en trece años, más la que se pueda acumular en la segunda mitad del 2022. La penúltima fue la del Birmingham City, que en el 2020 lo dejó libre después de catorce encuentros y cero goles. Así se despidió de Europa, antes de aterrizar en el Querétaro mexicano. (D)