Un descenso de índole administrativa a la serie B, equipos que suspendieron entrenamientos y concentraciones, algunos incluso advirtieron con no presentarse a jugar. Son las consecuencias que se evidenciaron en la temporada anterior del campeonato ecuatoriano de fútbol, denominado comercialmente Liga Ecuabet, en un contexto de crisis económica que azota a muchos clubes.
A nivel general, los clubes arrastran una deuda de $ 150 millones de acuerdo con la Liga Pro, instancia que organiza el torneo local. La cifra disminuyó la temporada anterior, ya que antes era de $ 180 millones.
En la actualidad, el conjunto de Barcelona SC apunta a bajar su presupuesto anual, que en este caso es de $ 14 millones, a uno que oscile entre los $ 5 millones y $ 6 millones, lo que representa un recorte superior al 50 % en relación con la temporada 2025.
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Aquello parece todo un reto en instituciones como la amarilla, en la que la exigencia de la hinchada siempre es alta.
La afición demanda la incorporación de jugadores de renombre, aunque en muchos casos esto no ha sido garantía para obtener buenos resultados. Y en aras de evitar conflictos como los de diciembre pasado, cuando parte de la directiva y los jugadores hicieron públicos sus desacuerdos por salarios impagos, el club decidió apostar a un ajuste en su presupuesto.
Administrativamente esto se percibe como el camino correcto y se espera que futbolísticamente el equipo demuestre mejor nivel que en la temporada 2025, en la que aun quedando en tercer lugar no alcanzó a ningún torneo internacional de forma directa. Los toreros jugarán repechaje de la Copa Libertadores.
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Prudencia financiera y tope salarial
Mario Canessa Oneto, director del grupo Caravana, cree importante que los equipos este periodo se manejen con prudencia financiera en los presupuestos para evitar que ocurra lo del año anterior en torno a incumplimientos en los pagos.
“Ocurre que no tienen la suficiente coherencia y firman contratos con valores que no corresponden para nuestra economía, y eso tendrá un eco, un vacío financiero muy importante”, expresa él.
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Y va más allá. El comunicador es partidario de que exista una normativa legal con topes salariales, considerando la situación económica del país y de los clubes.
“Son normas de las que casi siempre se ha hablado; en el transcurso de muchos años se viene hablando, pero es muy difícil de cumplir porque hay clubes que no quieren saber nada de eso, sino del libre mercado y que cada cual pague, que la responsabilidad sea de cada club. Y bajo esa circunstancia, nunca se ha intentado poner un límite salarial, que sería lo prudente en este momento”, comenta Canessa.
Él sostiene que en el medio ecuatoriano es común que un futbolista perciba ingresos cuatro o cinco veces superiores cuando pasa de un equipo a otro, algo que debería regularse, a su juicio.
Reducido mercado publicitario
Alfonso Harb, periodista deportivo y expresidente de Barcelona SC, señala la inflación salarial como una de las principales causas de la crisis económica de los clubes. Y en contraste, remarca, los equipos reciben menos ingresos por conceptos como el de derechos de transmisión.
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Por eso, coincide en la necesidad de que los salarios se ajusten a la realidad de los clubes y no sean desproporcionados.
“Con esto de que hay dieciséis equipos tienen que repartirse la torta de la televisión en dieciséis pedazos, todos ellos relativamente pequeños; en lugar de que, si fuera por doce (equipos), a cada uno le correspondería tener un porcentaje mayor de los derechos de televisión”, expresa él.
Harb sostiene que al haber dieciséis equipos hay partidos que generan poco interés y, en consecuencia, baja taquilla.
“Además, yo veo que está muy reducido también el mercado publicitario, que es otro de los ingresos que tienen los equipos. Desgraciadamente, pues, no son hoy muchas las empresas que apoyan al deporte en general y al fútbol en particular como antes”, refiere el comunicador.
La suma de estos factores incide en la crisis actual. Muchos equipos actualmente tienen más egresos que ingresos y hoy el fútbol ecuatoriano es deficitario desde lo económico, recalca el comentarista deportivo.
Por eso, a su juicio, en el contexto actual ayuda mucho que los equipos sean productores de talento y se desempeñen bien en los campeonatos internacionales. (D)
















