Barcelona SC inició la temporada 2026 marcado por una drástica reestructuración deportiva y financiera. La pretemporada del cuadro canario arrancó con apenas 15 futbolistas, de los cuales solo 10 pertenecían al primer plantel, mientras que el resto fueron juveniles ascendidos, tras la salida masiva de jugadores experimentados.
La dirigencia amarilla tomó la decisión de reducir de forma considerable la masa salarial y el presupuesto del primer equipo, con un recorte estimado entre los 5 y 6 millones de dólares. Esta medida provocó la desvinculación de varios futbolistas que no continuarán en el club durante la presente campaña.
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Entre ellos destacan Felipe Caicedo, quien finalizó su contrato; Aníbal Chalá, transferido a Olimpia de Paraguay; Gabriel Cortez, nuevo jugador de Libertad FC; Janner Corozo, que pasó a Liga de Quito; Octavio Rivero, fichado por Universidad de Chile; Xavier Arreaga, que se unió al Club Bolívar; Ignacio de Arruabarrena, ahora en el FC Arouca de Portugal; y Joaquín Valiente, quien regresó a Defensor Sporting. A estas salidas se sumó la del director técnico Ismael Rescalvo, cuya desvinculación se dio por decisión de la directiva.
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Este escenario ha abierto el debate sobre si la pérdida de una base importante del plantel afectará el rendimiento deportivo del club en la temporada 2026. Al respecto, el periodista Diego Baquerizo, de Radio City, sostuvo que el club debe priorizar el llamado “campeonato financiero”, considerando los problemas de liquidez que arrastró en los últimos meses.
“Se lo puede ver de dos maneras. Primero, enfocarse en el campeonato financiero, que fue el gran problema de Barcelona: no poder encontrar dinero para pagar sueldos altos. En ese contexto, desligarse de jugadores con salarios elevados es correcto”, señaló Baquerizo, mencionando casos como los de Arruabarrena, Corozo, Rivero y Arreaga.
No obstante, el comunicador también cuestionó la forma en la que se ejecutó la renovación. “No sé si era necesario sacar a todos. Janner Corozo fue el goleador en las últimas temporadas y se fue a un rival directo. Quizás se pudo retener a uno y reemplazar a otro. Votar toda la base me parece un poco exagerado, aunque entiendo que hay que cuidar el aspecto financiero”, añadió.
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A esta lectura se sumó el análisis del periodista Víctor Loor Bonilla, director editorial de StudioFútbol, quien consideró que ambas posturas pueden coexistir. “Es evidente que la salida masiva de futbolistas puede repercutir en lo deportivo, sobre todo en el corto plazo, porque Barcelona es un equipo que necesita resultados inmediatos y la renovación implica tiempo de adaptación, funcionamiento y nuevos liderazgos”, señaló.
Sin embargo, Loor remarcó que la decisión también responde a un contexto previo complejo. “El club venía arrastrando mucha incertidumbre institucional y deportiva, con ciclos claramente desgastados. En ese escenario era difícil sostener una base que ya no daba respuestas”, sostuvo.
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Finalmente, el informador apuntó que el verdadero desafío de Barcelona SC no está solo en la cantidad de salidas, sino en la planificación a futuro. “El gran reto ahora es qué tan bien se elija a los que llegan y si existe un proyecto claro detrás de esta renovación. Sin planificación, la limpieza puede convertirse en un problema; con coherencia, puede ser el inicio de un nuevo ciclo necesario para el club”, concluyó. (D)

















