En un país en que el fútbol es dominado por hombres y el femenino se juega a nivel amateur, tres mujeres fungirán como presidentas en tres clubes de la liga profesional boliviana. Además, dos de ellas lograron ascender a sus equipos a la primera división.

Es una situación inédita en el fútbol boliviano. Danitza Soliz de 38 años, madre de dos hijos y empresaria, es presidenta del club Tomayapo que acaba de ascender a la Liga Profesional.

Jenny Montaño, química y farmacéutica, preside el Club Independiente que regresa a la primera división después de 17 años. Los dos clubes disputarán junto a otros 14 el torneo profesional de 2021.

A ellas se suma Inés Quispe, empresaria de La Paz quien es presidenta desde 2019 de Strongest, uno de los principales clubes bolivianos.

“Acepté el reto de dirigir el club (Tomayapo) porque me di cuenta que podíamos pelear el ascenso y lo logramos”, dijo Soliz, cuyo club proviene de una región rural del sur de Bolivia.

“Cuando me hice cargo, Independiente estaba a punto de desaparecer. Hoy hemos vuelto a la liga y vamos a pelear para que no haya diferencias entre clubes chicos y grandes”, comentó Montaño tras una reciente reunión del consejo de equipos en la que participaron las tres mujeres junto a otros 13 presidentes hombres.

“El fútbol no es una ciencia, es un desafío y las mujeres estamos demostrando que también podemos dirigir clubes”, subrayó a su vez Quispe.

Tras una parálisis de nueve meses por la pandemia de coronavirus, el torneo Apertura está en sus últimas fechas. Independiente y Tomayapo disputarán el título el próximo año. (D)