En septiembre del 2016 el estadio de béisbol Yeyo Úraga fue el único escenario que sobrevivió a la demolición que, con el aval de la Federación Deportiva del Guayas, fueron sentenciados los ahora desaparecidos Ramón Unamuno –ahí, en 1943 jugaron por primera vez en la historia un partido oficial Barcelona y Emelec–, de fútbol; el coliseo Abel Jiménez Parra, que albergó durante décadas, en memorables noches de antaño, juegos del campeonato provincial de básquet; y el gimnasio César Salazar Navas, de prolongada tradición boxística.

Los escenarios guayaquileños fueron derrumbados a raíz de un convenio de cesión de espacios entre Fedeguayas –durante la administración de Pierina Correa, destituida en enero del 2019 por propiciar que “exista peligro inminente de daño al patrimonio deportivo del Estado”– y la entidad estatal Inmobiliar, como parte del proyecto gubernamental (en la presidencia de Rafael Correa) para construir un parque y canchas en la manzana de las calles Los Ríos, Cuenca, Tungurahua y Capitán Nájera.

El único recinto deportivo que queda en pie en ese sector es el Yeyo Úraga. El resto del complejo Pío López Lara fue pulverizado. Pero de lo que no se salvó el Yeyo fue del olvido de Fedeguayas. Hoy son un grupo de expeloteros porteños los que enfocan sus esfuerzos en rescatar el escenario.
Un equipo encabezado por Jack Aragundi y Jorge Rendón, secundado por Fabricio Quipio, Carlos Pérez, Fidel León, Julio Fernández, Fernando Prieto, José Paredes, el entrenador José Sol, entre otros, dan una rueda de prensa, desde las 10:00 de hoy en el Yeyo Úraga, en la que proporcionarán detalles de su plan de rescate.

“Viendo el desastre de la cancha del Yeyo, que no sirve, un grupo de exbeisbolistas y amantes de este deporte nos juntamos para salvar a este estadio, que es parte de la historia deportiva de Guayaquil. Y lo haremos sin ningún interés de rédito político o económico. Es por amor al deporte”, le dijo ayer Aragundi a EL UNIVERSO.

“Le presentamos a Fedeguayas el proyecto para reconstruir el diamante, que será de césped natural. El estudio lo hizo de manera gratuita una empresa especializada. Así nos gestionamos: tocando puertas de amigos y pidiendo ayuda a la empresa privada”, explicó Aragundi. En ese sentido agregó que con la misma estrategia consiguieron que se restablezca el servicio de agua potable, que estaba cortado en el Yeyo.

“Vamos a hacer una cancha nueva, cuyo nivel será calificado por la MLB; ya tenemos el contacto. Luego vamos a promover el regreso de los equipos tradicionales –Emelec, Barcelona, LDE, Nueve de Octubre, Oriente– para que haya otra vez de mayores”, dijo Aragundi.

Jorge Rendón relató que “el Yeyo Úraga está abandonado a su suerte, no podemos dejar que se pierda y se destruya. A la cancha no le han dado oxigenación en diez años, pero hemos logrado que dos empresas muy profesionales se animen a colaborar en el rescate. Fedeguayas lo castigó, pero lo recuperaremos”. (D)