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Frank Maridueña: “¡Bravos y Rojos hacen historia: inolvidable juego de trece entradas!”

La jornada del súper miércoles quedará marcada como una de las más parejas y emotivas, a juzgar por los resultados. Fueron en total ocho duelos, algunos partidos con marcadores cortos y con poca diferencia.

Se iniciaron los juegos de postemporada del béisbol de las Grandes Ligas con muy buenos y equilibrados cotejos en las distintas llaves en la fase llamada de “comodines”. Foto: redaccion

Se iniciaron los juegos de postemporada del béisbol de las Grandes Ligas con muy buenos y equilibrados cotejos en las distintas llaves en la fase llamada de “comodines”. La jornada del súper miércoles quedará marcada como una de las más parejas y emotivas, a juzgar por los resultados. Fueron en total ocho duelos, algunos partidos con marcadores cortos y con poca diferencia.

Por ser una serie muy corta, de solo al mejor de tres, dicen que es la más difícil porque no hay espacio para la recuperación o levantada de una mala racha. Ya algunos equipos se quedaron fuera de competencia, ya retornaron a la tranquilidad de sus casas a ver el resto por la televisión

Pero el encuentro que acaparó la mayor atención fue el que protagonizaron los Bravos de Atlanta y los Rojos de Cincinnati, que quedará registrado como uno de los mejores en algún tiempo. Es preciso recordar que los Rojos clasificaron en el último día de competencias como uno de los dos mejores terceros de la Liga Nacional.

Fue un duelo cerrado de lanzadores de los dos equipos. Por lo extenso del juego fue necesario usar en total de los dos equipos de catorce serpentineros y al final el que se acreditó el triunfo fue Alex Minter; y cargó con la derrota Archie Brandley. Hubo gran respaldo de las respectivas defensas.

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Los outs fueron cayendo uno a uno, nadie podía marcar. El que manejaba la pizarra estuvo de vacaciones Fue necesario un total de trece episodios y todo se definió en la parte baja del turno trece; es decir, que lucharon cuatro capítulos más de los de rigor. En varias ocasiones dejaron corredores en las bases lo Bravos y los Rojos, pero no pudieron llegar a la registradora. En algunas oportunidades hubo falta de estrategia como las jugadas de sacrificio para intentar adelantar a los corredores. Los de Cincinnati dejaron un total de trece hombres en circulación y los de Atlanta nueve, lo que le puso más drama al juego. Varias veces, con las almohadillas congestionadas, no hubo forma de anotar debido a los ponches que sumados totalizaron 37.

El juego se prolongó por más de cuatro horas y media. Empezó al mediodía, pero debieron encenderse las luces del estadio SunTrust Park, inaugurado el 14 de abril del 2017. Fue en el cierre del turno trece cuando Nick Markaskis sacó hit por el jardín derecho y fue reemplazado por un corredor emergente, el dominicano Carlos Pache. Este fue impulsado con la carrera de la victoria por un imparable por el jardín central conectado por Freddie Freeman. Fue una vuelta construida paso a paso, jugada por jugada, base a base. Como una obra de arte de carpintero.

Quizás mereció una final con un jonrón, lo que habría sido apoteósico. Claro que muchos prefieren desafíos en los que hay fuerte bateo, mucho corrido en las bases y marcadores abultados. Los puristas del béisbol se inclinan por la labor brillante de los pitchers y espectaculares defensas.

A estas alturas de la serie de comodines faltan algunos cotejos para definir quienes siguen con vida. En la Liga Americana, a lo contrario del juego memorable que estamos reseñando, los Yankees ya pasaron la siguiente fase al dejar en el camino a los Indios de Cleveland en dos partidos muy duros, especialmente el segundo, que fue de mucho bateo y de cambios en el marcador. Los Indios tomaron ventaja en el primer tramo con cuatro vueltas, pero los Bombarderos del Bronx emparejaron y se adelantaron. En dos oportunidades se igualó el tablero hasta que en el noveno estaban perdiendo los Yankees 9-8, pero igualaron otra vez y la anotación del triunfo llegó por medio un hit al jardín central de David LeMahieu.

La siguiente fase es la llamada serie divisional y será en sede a modo de “burbuja”. Se iniciará el lunes 5 de octubre y los Rays de Tampa Bay se medirán a los Yankees en el estadio de San Diego. Mientras, los Astros de Houston, que esta vez pasaron la primera prueba sin trampas, dejando en el camino a los Mellizos, se enfrentarán al ganador de la serie entre los Atléticos de Oakland y Medias Blancas de Chicago, que está 1-1, en la ciudad de Los Ángeles.

En la Liga Nacional aún faltan por conocerse algunos resultados, aunque ya han ocurrido algunas sorpresas como la derrota de los favoritos Padres de San Diego en el primer cotejo frente a los Cardenales de San Luis. Estos Cardenales, junto con los Marlins de Miami, clasificaron en la última jornada (por coincidencia ambos equipos tuvieron peloteros contagiados por COVID-19 durante la temporada regular y debieron postergar algunos choques).

Esto recién empezó. Faltan muchos juegos, pero los que equipos que quieren seguir con vida y sueñen con llegar a la Serie Mundial, tienen que continuar quemando etapas y para llegar a la cumbre deben sumar, en total, trece victorias. (O)

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