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Frank Maridueña: Deporte estudiantil, antaño un semillero de estrellas, está en una profunda crisis

En la ‘Era del Desastre’ fueron suprimidos los entrenadores, como en el Vicente Rocafuerte. Mandan los distritos.

Una formación de baloncesto del colegio Vicente Rocafuerte, antaño uno de los principales semilleros del deporte nacional. Foto: redaccion

El deporte estudiantil forma parte del proceso pedagógico de formación de niños y jóvenes, pero en los últimos tiempos esta actividad se encuentra en medio de una profunda crisis provocada por el mal manejo y la poca visión del Ministerio de Educación, los limitados recursos que debe entregar el Estado y el escaso apoyo de las federaciones provinciales.

Recordamos con nostalgia los campeonatos intercolegiales de antaño, pero pocos revisamos las razones por las que ya no vemos las grandes finales en básquet femenino, por ejemplo entre Guayaquil, Rita Lecumberri o 28 de Mayo; y en varones entre San José y Cristóbal en el viejo coliseo Huancavilca, luego en el Voltaire Paladines Polo y en el Abel Jiménez. En fútbol los clásicos entre el Vicente Rocafuerte, Aguirre Abad y el Técnico Simón Bolívar que causaban mucho interés en la ciudad.

Eran planificados, organizados y ejecutados por la Subdirección de Educación por medio de supervisores especializados como Rómulo Viteri, Justo Nieto, Piedad Muirriagui, Víctor Cevallos, Olga Ruiz, Telmo Fajardo, Julia Martínez, Reina Flores. Luego llegaron José San Miguel, Napoleón Gamboa, Luis Zambrano, Carlos Richard, Fausto Moreno, Elsie Díaz, Felicísimo Alcívar. Recordamos con veneración nuestros profesores de ‘gimnasia” –como se decía en aquellas épocas– como Darío García, mi maestro de primaria que nos llevaba a la pista Víctor Emilio Estradas; y Melba Hurtado, que nos trasladaba al antiguo American Park para los torneo de indorfútbol.

Julio Hidalgo me recordó muchas finales de básquet entre San José, Vicente, Cristóbal y Javier, que siempre llegaban a la definición con muchos compañeros en las gradas que descargaban contra los ‘aniñados’. En 1972 vino un quinteto colegial llamado Mackenzie, de Sao Paulo, y se armó cuadrangular ganado por el Vicente de la mano de León Chicho Palacios y Fernando Yábar.

Otros deportistas salidos de los intercolegiales brillaron luego cuando pasaron a clubes y selecciones, como Fernando Castro, Juan y Charbel Saad, Juan Salas, Víctor Miraglia, Jorge Chato Mejía, Stanley Parker, Patricio Lynch, Juan Serega, del San José; Eloy Cevallos, José Baquerizo, Manuel Adum, Alfredo Henríquez, Bruno Leone, del Cristóbal Colón; Enrique Gómez, Mauricio Vernaza, Alfonso Paredes, Diego Aguirre del Javier; del Cinco de Junio y de la Academia Juan Gómez Rendón también surgieron brillantes jugadores.

En fútbol, los javerianos intentaban quitarle los títulos al Vicente en 1963 con un equipo que conformaban, entre otros, Víctor Huerta, Eduardo Burbano, Juan Boloña y Tomás O’Rorke, que llegó a jugar en primera con Barcelona.

La Dirección de Deportes del Vicente Rocafuerte y del Guayaquil fueron modelo de organización. Tenían a los mejores entrenadores que preparaban las selecciones y se dedicaban a las formativas con lo que estaba asegurado el recambio. Contaban con buena implementación y todos los rectores sabían que había que sostener y apoyar el deporte. Pero cuando llegó la ‘Era del Desastre’ se suprimieron a los entrenadores deportivos y creció el consumo de drogas con los resultados terribles.

La participación de los centros fiscales es casi nula. En ocasiones reaparecen cuando hay algún apoyo, como el del Municipio, pero se encuentran con las trabas que pone el llamado Distrito, que tienen más autoridad que los directores y rectores. El colmo de la injerencia es lo que ocurre en el Vicente Rocafuerte, donde cuando los estudiantes quieren usar la cancha de fútbol deben pedir autorización al Distrito, pero por la intromisión política se autorizó el funcionamiento de una academia particular. Y con el pretexto de regeneración del colegio se colocaron enormes floreros dentro de las canchas de básquet, voleibol y hándbol que siempre fueron usadas en los recreos. A la piscina, de donde surgieron nadadores históricos, le quitaron un andarivel y sus medidas reglamentarias. A la Federación Estudiantil se le complicó su accionar cuando la última administración de Fedeguayas no facilitó el uso de los escenarios y pretendió cobrarles por el alquiler de la oficina. (O)

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