Si el fútbol se tratase de una institución, indiscutiblemente Álex Darío Aguinaga sería dueño de una membresía VIP en el deporte rey. Y lo justificaría con su trayectoria impecable de casi un cuarto de siglo en el balompié nacional e internacional (1984-2005) que destacó por su calidad y por disciplina. El hoy comentarista en la cadena Fox Sports México habló desde la capital azteca, donde el Güero es un ídolo respetado. Recordó por qué prefirió dar el salto desde Deportivo Quito al Necaxa antes que fichar por el AC Milan y de las razones de su éxito.

¿Cómo programó su rutina de trabajo desde el estado de confinamiento por la pandemia?

Ahora todos estamos haciendo el trabajo desde casa, el home office que es tan sonado. Por ese lado, he tratado de ir aprendiendo, ir mejorando, ir viendo las tecnologías que se están usando (en transmisiones), la iluminación, porque nosotros trabajamos en la televisión. Fox Sports también te obliga a innovar y a aprender. Por ejemplo, aprender el uso de los teléfonos (smartphones), de las computadoras, a cómo se maneja la luz, el maquillaje inclusive.

¿Cree que el mundo ya está listo para volver a la actividad futbolera?

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En Alemania arrancó el fin de semana (el 16 de mayo se reanudó la competencia) la Bundesliga (...). En Ecuador y México todavía nos faltará un tiempo. Aunque en Ecuador ya se está especulando con la posibilidad de que se pueda arrancar pronto la LigaPro, habrá que primero regresar a las prácticas y tomar las medidas del caso. Es decir, ya se está abriendo la puerta a esa posibilidad. Hemos escuchado que el virus no se va a ir, que va a estar por un tiempo; no se ha encontrado la vacuna y lo veo muy difícil que se la encuentre, porque a la gripe que tiene más años no se le ha hallado una vacuna; simplemente hay reforzamientos para nuestro sistema inmunológico. Me imagino que algo así va a aparecer y no una vacuna como tal.

¿Cómo asume la población mexicana esta coyuntura, porque el presidente Andrés López Obrador no la tomaba con la precaución que debió desde un principio?

La mayoría de la gente ha estado intranquila. Los seguidores del presidente, que son muchos, confían en su palabra; es un tipo que ha generado esa simpatía con un gran sector de la población y ellos seguían haciendo lo que el presidente les comentaba, de que sigan abrazándose, que sigan saliendo, que sigan juntándose. En lo personal, hay mucha gente que decidió guardarse en casa mucho tiempo; yo llevo más de 50 días (confinado) desde que tomamos la decisión junto a la familia y cerramos la academia de fútbol (en Aguascalientes, zona central de México).

Haciendo un repaso de su carrera, ¿por qué eligió emigrar a México y no a Europa?
Tuve oportunidades de ir a Europa en 1985 y 1988, y en 1989 cuando ya no estaba en Deportivo Quito. Cuando juego la Copa Libertadores la gente de México fue a Ecuador y habló conmigo y yo doy la palabra para venir al fútbol mexicano. La dirigencia del Quito me pedía que reconsiderara esa opción de dejar México e ir a Colombia primero, como fue en su momento, y después a Italia. Pero yo les dije que no, que mi palabra valía mucho más que un contrato firmado y terminé en México.

¿Es real que su pase le costó al Necaxa 250 000 dólares?
280 mil dólares, en 1989. Se decía que el AC Milan iba a ofertar 3 millones, pero era un tema que no me correspondía a mí; yo tenía que decidir de acuerdo a lo que son mis creeencias, y en lo económico esos 280 mil dólares eran para Deportivo Quito, yo tenía un porcentaje firmado con ellos. De todas maneras sabía yo que iba a otro balompié y ya había alcanzado el techo en el fútbol ecuatoriano.

¿Desde el Necaxa, en los siguientes años, también pudo dar el salto a Europa?
A España, Francia e Italia. Hubo posibilidades de ir a Brasil, de regresar a Ecuador o jugar en Argentina, pero siempre prioricé la estabilidad de mi familia y la educación de mis hijos. Siempre le decía al Necaxa que tenían la primera opción cuando había esa posibilidad. Para mí era importante saber si ellos querían que yo continuara.

¿Cómo es la vida de un deportista que llega muy joven a la élite? Ese fue su caso.
La vida se basa mucho en disciplina y compromiso. En el Deportivo Quito no concentrábamos porque ningún equipo se acostumbrababa a hacerlo, y muchas veces, la noche anterior al partido, el técnico de momento pasaba por las casas viendo que los jugadores estén ahí descansando. Para mí fue muy fácil decir no a las fiestas.

La pelota al primer palo es lo mejor, afirma usted.
Esa frase es del ‘profe’ Manuel Lapuente. Con esa progresión generamos muchos goles en Necaxa; era lo más fácil para nosotros. Es lo que nos pedía Manolo y eso como director técnico se los explico a mis jugadores. (D)