Sin atenuantes, de forma categórica y con un juego cualitativo, Universidad Católica aplastó la noche de este sábado a Liga de Quito, por 1-5, partido que terminó con insultos al técnico Pablo Repetto, de parte de los hinchas azucenas.

El cuadro camarata no solo humilló al albo por el amplio marcador, sino que la exquisitez en el juego de futbolistas como Jeison Chalá, Walter Chalá, Facundo Martínez, Luis Amarilla, Andrés López, entre otros, dejó en ridículo a algunos azucenas, que en su mayoría deambularon en la cancha del Rodrigo Paz Delgado.

La paliza inició muy temprano, a través de López (9m). Facundo Martínez, el 10 santo, metió una pelota a las espaldas del zaguero Carlos Rodríguez, y cuando el uruguayo intentó reaccionar el Pollo ya vencía al guardameta Adrián Gabbarini.

Una tibia reacción tuvo Liga, y fue ahí cuando Adolfo Muñoz quedó solo frente al golero Hernán Galíndez, pero este último evitó el empate en dos acciones consecutivas.

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Mas, esa jugada solo fue un espejismo, en un equipo donde no aparecieron los hermanos Julio -Jhojan y Anderson- como tampoco Rodrigo Aguirre, en fin, no asomó nadie para hallar la brújula que les oriente el camino hacia al arco contrario.

Walter Chalá, con un zapatazo, mandó la pelota al ángulo, y aunque Gabbarini se estiró, ni él ni nadie llegaba a ese balón (33m) proyectado desde unos 30 metros. La falla alba estuvo en la salida y en no marcar al autor del gol. 

Las cosas se complicaron para los de Ponciano, al final del primer tiempo, con la lesión de Franklin Guerra. Ingresó Kevin Minda, al cual la dirigencia le buscaba equipo, pero esta noche entró para ayudar a una defensa que fue un flan.

Luis Amarilla (49m) puso el 0-3, luego de que Jeison Chalá bailara a Rodríguez, y diera un pase preciso al paraguayo (49m). La masacre continuó con una anotación de Walter Chalá (68m).

Desde las gradas las voces iracundas caían en contra de Repetto, y pedían el ingreso del enganche Andrés Chicaiza. Mas, el estratega hizo oídos sordos y mandó a la cancha a Cristian Martínez Borja y José Ayoví. Mientras, el de Otavalo miró desde la banca la humillación de su equipo.

Anderson Julio puso el de la honra (79m), de penal, cuando el partido terminaba y Católica había sacado el pie del acelerador. Igual de penal, Bruno Vides sellaba una noche mágica para los camaratas (89m) y de pesadilla para los merengues. (D)