Una sola expectativa dice tener el DT <strong>Leonardo Ramos</strong> respecto al <strong>Clásico del Astillero</strong> del domingo y esa es ganarle a <strong>Emelec</strong>. El charrúa no se perturba por las bajas del suspendido Sebastián Pérez, del transferido Xavier Arreaga, del lesionado Matías Oyola y del ausente Leonardo Campana, que disputará el Mundial sub-20 en Polonia. En charla con este Diario reveló que ya analizó a los azules “hasta el cansancio”.<strong>¿Cómo son las horas antes de su primer Clásico?</strong>Muy tranquilas. Ya vimos no solo el partido ante Cruzeiro (victoria azul 2-1), sino varios más de Emelec. Teniendo en cuenta que venimos de un equipo popular como Peñarol, sabemos cuáles son las referencias de un clásico.<strong>¿Cómo prepara a su equipo para un Clásico?</strong>Hay partidos como este que puedes hablar tácticamente, trabajar y hacer un montón de cosas, pero por el hecho de la palabra “clásico” surgen otro tipo de cosas que son más internas del jugador.<strong>¿Sabe ya cómo afrontar la baja de Sebastián Pérez?</strong>Cuando uno tiene un plantel de 26 jugadores, si lamentara porque a Arreaga no lo tenemos, porque a Sebastián no lo tenemos, o porque a Matías (Oyola) tampoco sería una falta de respeto para los que están trabajando a la par de esos jugadores y que tranquilamente pueden tener posibilidades de jugar. No está Pérez, pero hay un jugador atrás que seguramente cumplirá las expectativas que tenemos.<strong>¿Se abre una oportunidad para Frickson Erazo con la venta de Xavier Arreaga?</strong>Frickson está en una lista, como están Darío Aimar y Robert Herrera. Si creemos que cualquiera de los tres debe ser titular, estará en ese momento en el equipo.<strong>¿Reforzará el plantel al abrirse el libro de pases?</strong>Difícil. Estamos todavía en pleno conocimiento del equipo, faltan tres fechas por jugar. Tenemos un receso de casi mes y medio (por Copa América) para observar y ver bien lo que necesitamos. Así que para eso hay tiempo.<strong>¿Hay alguna expectativa especial por el Clásico?</strong>No sé cómo será el partido, pero tengo una sola expectativa: ganar.<strong>Guillermo Almada dijo que usted y él vivían en la misma urbanización en Montevideo, ¿le dijo algo del club alguna vez?</strong>Tenemos muchas cosas en común. Somos vecinos, tenemos el mismo representante. Hablé con Guillermo antes de venir al club porque necesitaba saber algunas cosas y siempre está dispuesto para alguna pregunta que tengamos. Eso es algo muy bueno.<strong>¿Ha pensado en pedirle referencias de Emelec?</strong>No, porque ya hemos visto a Emelec hasta el cansancio. Y lo seguiremos viendo. hasta este fin de semana.<strong>¿Cómo está la situación de Michael Arroyo?</strong>No lo sé hasta hoy. Estamos enfocados en lo que viene. Cuando tengamos que tratar ese tema lo hablaremos.<strong>Usted dice que el sistema del torneo es raro.</strong>Es porque puedes ser líder todo el año y capaz te toca un juego (en liguilla) y justo ese día te levantaste mal y lo pierdes, y todo lo que hiciste antes, que fue muy bueno; termina siendo malo.<strong>¿Qué sabía de Barcelona antes de conversar los uruguayos con Brahian Alemán y Jonathan Álvez?</strong>Yo vine en 1990, cuando Barcelona llegó a la final de la Copa Libertadores. Vine con Progreso (en octavos de final) y ya en ese momento me parecía una institución grande. Hoy, en las redes, se pueden ver muchas cosas del club. Me imaginaba que era un club grande, pero al llegar me di cuenta que es muy grande a nivel nacional. Eso merece el mayor respeto y la mejor intención de trabajo para que todo esté bien.<strong>¿Cómo es la disciplina y alimentación de los jugadores con usted?</strong>Somos muy estrictos no solo de la alimentación y del entrenamiento. Además, hay una parte del entrenamiento que uno como DT no ve, que es la descanso en la vida personal de un jugador profesional; en eso hacemos hincapié. Obviamente no vamos a estar como policías siguiendo a cada jugador en su casa o en lo que hace normalmente. Tratamos de confiar en ellos y darle la responsabilidad de que como profesional sabe lo que debe hacer. Cada uno es dueño de sus actos y a veces hay ponderaciones y castigos.<strong>¿Cómo fue su paso por Arabia Saudita?</strong>El calor era insportable (risas). La forma de vida e idiosincrasia árabe es difícil, tienes que adaptarte a un montón de cosas a las que no estás acostumbrado. Tuvimos la suerte de ir ahí y nos trataron muy bien.<strong>¿Ganar la Libertadores con Barcelona es un reto?</strong>Estamos lejos, falta mucho tiempo para poder hacerlo. Yo tengo contrato hasta diciembre y la intención es quedarnos mucho tiempo en el club porque nos sentimos muy bien. Lo más cercano que tenemos ahora es Emelec y el objetivo es ser campeón en diciembre.<strong>¿Quiere ser el primer entrenador torero en ganar en Casa Blanca?</strong>Ojalá, la idea es esa. Aún hay mucho tramo por recorrer pero soy de los que me gusta ganar todos los partidos.<strong>¿Por qué no le gusta que el arquero sea el capitán?</strong>Cuando el arquero es capitán y hay una falta en el otro lado de la cancha, no va a salir corriendo a protestar porque el árbitro lo puede tomar como agresión. La cinta de capitán es algo que se pone en el brazo. Nada tiene que ver tenerla con si es más capitán o menos capitán. Máximo (Banguera, en Barcelona) es un referente importante del equipo y tenga o no la cinta eso no va a cambiar.<strong>Usted y Marín Palermo fueron capitanes en Estudiantes y vivieron una anécdota rara.</strong>Son cosas que pasaban hace mucho tiempo. Éramos los capitanes de Estudiantes y en cierto momento llegó al club una persona que yo no conocía. Martín sí, porque habían sido compañeros en el colegio. Aparentemente esa persona era uno de los capos de la barra brava y había estado preso por unos años. Al marcharse nos pidió algo que no correspondía, para mí. Él quería dinero y nos dio una bala de regalo a cada uno y nos dijo: “Lo que yo digo se hace”. (D)