Los rostros de los directivos de Emelec reflejan alegría. A pesar del ajetreo de la organización de la fiesta por la reapertura oficial del estadio Capwell, prevista para el 8 de febrero, la dirigencia eléctrica se siente contenta al ver cristalizada la obra de remodelación que duró casi dos años.

Aún faltan detalles, pero las nuevas localidades están listas para acoger a 36.000 personas, el aforo decidido para el juego ante New York City (NYC FC, de la MLS), programado para las 20:00.

“El NYC FC es un club de élite internacional, Frank Lampard (quien anunció su retiro) no está, pero traerá al resto de sus figuras”, anticipó el presidente azul Nassib Neme, ayer en una rueda de prensa en la que estuvo acompañado por otros colaboradores del directorio Edmundo Véjar (vicepresidente), Marcelo Alvear y Agustín Salavarría. Alvear destacó las actividades que se han programado para el acto de reapertura, el mismo que se iniciará a las 18:20. Las puertas del estadio se abrirán a las 16:00.

“Para este evento hemos organizado un acto especial. Será un acontecimiento espectacular de principio a fin. Antes del partido se va a realizar una proyección de 360 grados, incluyendo la cancha de fútbol, algo que nunca antes se ha hecho en el país”, dijo Alvear.

El directivo se refiere a una presentación similar al acto de clausura de los Juegos Olímpicos de Río 2016. “Esto lo organiza Hidemasa Nakamura, a quien hemos contratado para que haga el diseño de esta presentación. Él se ha esmerado y va a ser del gusto de los presentes, no queremos adelantar muchos detalles, porque queremos que sea sorpresa”, comentó Alvear.

El presidente de Emelec también aclaró la inquietud de los periodistas con relación a las facilidades del palco de prensa: “Las cabinas para periodistas tienen suficiente capacidad para albergar a la prensa radial, escrita y TV. Es un lugar exclusivo para la prensa. Destinado solo para ellos, donde pueden hacer su trabajo de la mejor forma posible”. Agregó: “Cada uno recibirá una tarjeta codificada que le permitirá activar el ascensor y accesos exclusivos y el ingreso. Allí van a poder hacer su trabajo sin la molestia de los amigos, hijos o familiares; aunque hay periodistas que les gustaría estar con ellos, hay otros que prefieren estar haciendo su trabajo”. (D)