Argentina decepcionó nuevamente el pasado martes tras el empate a 0 ante Paraguay, en un juego que no alcanzó para borrar la pobre imagen por la caída 0-2 en el debut frente a Ecuador y volvió a agigantar las ausencias de los lesionados Lionel Messi y Sergio Agüero.

En la segunda fecha de la eliminatoria, la Albiceleste apenas fue una sombra del equipo subcampeón mundial en 2014.

En el mar de reproches se incluyen Ángel Di María, Paulo Dybala y Javier Pastore. También se empapa el DT Gerardo Martino, encerrado en el laberinto de una ‘idea’ que dice innegociable, pero que en la emergencia no funciona.

Los mejores momentos de la Albiceleste se dieron a partir de la desobediencia de Carlos Tévez, quien abandonó el papel de delantero impuesto por el técnico para, desde más atrás, desequilibrar la zaga paraguaya.

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En un vaivén de contradicciones, destacó el diario argentino Olé, la selección estuvo bien a ratos cuando encontró precisión en velocidad, y mal en otros pasajes en que pareció retroceder a contramano.

Los que le reprochan a Messi que con Argentina no brilla como en el Barcelona, hicieron silencio después del pobre desempeño del equipo, que además se quedó sin su otra carta de gol, Sergio Agüero, quien salió lesionado al promediar la primera parte con Ecuador.

Sin la Pulga y el Kun, Argentina no convirtió ningún gol.

“Hay que tener valentía y entereza para salir de este tipo de rachas”, dijo Martino, y se esperanzó en que Messi logre recuperarse para el juego del próximo 12 de noviembre cuando reciba a Brasil. (D)